edición 109 - 19 de Noviembre - 3975/5000 ejemplares -
solicitud de mailing impreso



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 


Juan Castiglia, ferroviario
por Ceferino D. Lazcano



Nació en Saavedra, provincia de Buenos Aires, el 4 de agosto de 1915; su padre y su madre vinieron de la provincia de Palermo en Italia en la década del diez.
Quizá su vocación la heredó de su padre, quien trabajo también como ferroviario; pero lo cierto es que Juan comenzó a trabajar desde muy pequeño, “para agregar una papa más a la olla”.
Comenzó a cursar sus estudios primarios en Coronel Pringles; en 1926 se traslada a la ciudad de Las Flores y en 1927 se radica en Olavarría. Aquí finaliza sus estudios primarios en la Escuela 8.
Desde pequeño, cuidó autos en las ferias de remates de hacienda, vendió peras por las calles y fue canillita de a pie.
Su mirada se ilumina cuando recuerda la Olavarría de aquellos tiempos: El actual Boulevard Del Valle, era un zanjón y más allá había quintas. Pasando la Avenida Colón, había pocas casas; estaba la fábrica de alpargatas de Lázaro y después, era todo campo.
Fue testigo de la construcción del Ferrocarril Provincial, inaugurado en 1930 y de la habilitación de la nueva Intendencia, en 1934.
Aprendió el oficio de plomería y hojalatería con Don Juan Echeverría, oficio con el cual se ganó la vida, de los catorce a los dieciocho años.
Ingresa al Ferrocarril, como peón, el 24 de diciembre de 1934 en un puesto provisorio y por tres años; su trabajo consistía en hacer relevos por francos a cambistas y peones. Simultáneamente, hace prácticas de telégrafo y estudios de oficina.
Queda como efectivo en la estación López Camelo, actualmente la estación se llama Ricardo Gaviña: allí aprende a cocinar, lavarse la ropa y demás menesteres domésticos, pues vive solo en un paraje donde sólo estaba la estación de trenes y un par de construcciones más.
A los veintitrés años es ascendido a Jefe de Estación en el pueblo de Martinetas. Todo un logro, pero él quería ser Maquinista: “Quería dominar a ese monstruo de hierro”.
Con ese objetivo, deja su puesto para trasladarse a Hinojo, donde debe comenzar de nuevo hasta aprobar el examen final.
Mientras espera el turno para rendir, su trabajo consiste en cargar carbón, con la fuerza de sus brazos; luego es foguista de las legendarias máquinas a vapor y acompaña al maquinista del tren.
Recuerda la Escuela Técnica Manuel Zorrilla, de la Fraternidad y luego su viaje a Buenos Aires donde le otorgan el certificado tres inspectores, “con felicitaciones”.
En 1949 es maquinista por primera vez, conduciendo el tren de pasajeros Olavarría-Bahía Blanca.
Estudia luego el manejo de Máquinas Diesel, obteniendo el certificado correspondiente.
Se desempeña entonces como maquinista de primera, en el recorrido Plaza Constitución-Bahía Blanca. Luego de varios años de actividad, se retira y se dedica a armar una casa de venta de artículos del hogar.
Reflexiona: “Siempre hay medios para ganarse la vida, aprender oficios...”. “Antes, la diversión en Olavarría, y en todas las ciudades era hasta las dos de la mañana. Luego, todo el mundo a dormir, para poder volver al trabajo...”
Respecto al ferrocarril, estima que los trazados que están hoy abandonados, podrían rehacerse: las vías están, y de llevarse a cabo sería un gran apogeo para todo el interior.
Su testimonio de vida lo plasmó en un libro: Historia del Ferrocarril Sud, General Roca y Ferrosur-Roca, del año 2004.
Allí expresa, a modo de mensaje de presentación:
“Soy maquinista, soy ferroviario...tengo ese orgullo y esa pasión...soy responsable de la alegría y la tristeza que da el adiós”.
Don Juan Castiglia, con sus noventa agostos a cuestas, vio crecer nuestra ciudad y nuestra provincia; sabe de las luchas, de los fracasos y de los triunfos; juntó toda la experiencia que da el tiempo vivido intensamente y aún hoy, desde su voz clara y amena, deja traslucir la esperanza y el optimismo, la fe en nosotros los ferroviarios y a todos aquellos que con su enorme esfuerzo contribuyeron y contribuyen a hacer grande a la ciudad de Olavarría, que en este mes festeja sus primeros ciento treinta y ocho años de vida.

Daniel Hoxmark Ahora...lo más importante es el Mundial de Alemania 2006
Octavio Fisner Oliva Incongruencias de un paro docente
Carlos Zángara Hernán Laginestra DT de Estudiantes
Carlos Arraga AVANTI !!
Alberto Tridone Turismo - A la hora Señalada - Ajedrez - Todo es historia
Eduardo López Números fríos
Retrovisor Dos personajes que fueron noticias
Cholo Teuly Qué tiempos aquellos!
Hedono SYRAH
Ceferino D. Lazcano Juan Castiglia, ferroviario
Andrea Yunes La Alimentación antes de realizar una actividad física

 
edición actual

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
AntiCopyright Toda la información de este sitio puede ser reproducida libremente, en forma total o
parcial, aunque agradeceríamos que citaran la fuente www.mailingolavarriense.com
 
 
diseño y hosting digitalone.com.ar