edición 110 - 19 de Diciembre - 3975/5000 ejemplares -
solicitud de mailing impreso

 

 

 

 

 

 

 


Espacio amigable
Por Antonio Pestoni


Queridos amigos: Se acerca un año más, y es para muchos momento de balance; y que tiene que ver esto con la cultura? ¿Qué es un balance?... Usted querida amiga, amigo tendrá que evaluar sus propios hechos, y un año no pasa en vano, hay cosas positivas, otras negativas. Quiero recordarles entonces que éste ha sido un año electoral por sobre todas las cosas y me tocó observar que muy lamentablemente se priorizaron los personalismos por sobre lo que hubieran podido ser proyectos. Nuestra sociedad desde hace ya algunos años, dejó el debate de ideas y ha buscado en los hombres o mujeres políticos la panacea a los problemas generados en nuestra localidad; esto lo resalto como hecho negativo. Pero lo cierto es que se debe exaltar el resurgimiento cultural y espiritual de esta población. Podemos ver en las distintas expresiones de la cultura, música, canto, baile, artesanías tradicionales, los despliegues de personas del más alto nivel que se están destacando no sólo a nivel local, sino regional y nacional. El deporte olavarriense ha logrado títulos de gran envergadura en las distintas disciplinas. Volvieron los festivales de antaño, recordemos Folklore, Carnaval, Fiesta de Emigrantes o Fiesta del Estudiante. Debemos ahora afianzar la economía familiar, en especial la de los menores recursos, a través de la apertura de fuentes de trabajo con estabilidad y seguridad social.
Relato Campero (El regreso)
Aquel hombre desensilló su caballo, refrescó su cabeza en el bebedero de los animales y enfiló su cuerpo hacia aquel rancho.
Los recuerdos se apiñaban en su mente y golpeó las manos pa’ pedir dentrar a aquella casa. Su rostro presentaba una larga barba canosa y pronunciadas arrugas en su cara mostraban a una persona entrada en años y curtida por el tiempo.
Entonces pronunció el concebido -¡pido licencia doña!
De la casa salieron dos niñas al grito de ¡gente, mami, gente!
Salió a la puerta entonces una moza de no más de treinta años a quien el hombre, sacándose el sombrero le dijo:
-¿No me reconoce hija?-.
Las niñas seguían prendidas a la pollera de la mujer, al grito de ¡gente, mami, gente!.
La muchacha miró fijamente al hombre y apresurándose le contestó: yo no tengo padre, señor.
El rostro sonriente de aquel anciano se transformó, poco a poco, a medida que ambos se observaban. Algo había cambiado en aquel cuadro. El hombre compungido pidió que dejara hablar y así se hizo. Entonces comenzó con el relato.
-Cuando era usté por nacer, corté de aquel árbol unos troncos, luego curtí un cuero de potro overo y con ellos hice un catre, donde usté vino al mundo. Su mama no tenía leche en los pezones y la leche de una chivita que mesmo ordeñé, fue su primer alimento. Luego, cuando fue creciendo, le amansé un petizo pa’ que acompañara a su madre y con ella recorría tuito el campo-
-No siga, aura in después de tanto tiempo, de tantos años aparece con el poncho del arrepentimiento, paqué, si ya la mama no está-
-¿Qué no está la mama?-
-No, ella también se fue. Cuando yo dentré a casoriarme, dijo que iba en su busca y nunca volvimos a saber noticias de ella. ¿Espere, no se me arrebate!
Las lágrimas empezaron a asomar bañando la barba de aquel anciano que suplicaba ser escuchado. Entonces con vos entrecortada dijo:
-Llegué a este lugar con casi el último aliento de mi vida, vine a suplicarle que me deje vivir el fin de mis tiempos a su lado y darle a estas niñas lo que a usté le falté. Aún tengo resuelto pa’dar tuito mi amor, y le aseguro que es tan tierno y tan puro como el que estuve añorando desde el día en que me fui de su lado y de su madre. Sé que será pa’ usté, difísil el comprenderme, ¿el corazón de algodón, tal vez en un corazón de piedra?. Tenga misericordia, sólo eso le pido-
-Usted me pide piedad, ansima con la vida. Yo contemplé el sufrimiento de mi madre cuando escaseaban los vicios, yo tuve que ayudarla a arar el campo y a ordeñar las vacas y yo lloré cuando me dijo que diba a buscarlo.
-¡Ta bien rispeto su dicisión y no la obligo, seguiré mi camino hasta que Tata Dios me llame!-
Volcó su rostro afligido, miró a un costado y ya rumbeaba pa’ la tranquera, cuando las voces de aquellas niñas se escucharon nuevamente diciendo:
-Espere abuelo, espere, usté se queda con nosotros!

 
Nota de Tapa FELICES FIESTAS con mucha SALUD
Octavio Fisner Oliva Democracia a la deriva
Carlos Zángara El Fortín: Campeón del Año del Torneo Local de Primera
Pikle Oliva La exclusión de Patti en el Congreso
Carlos Arraga Y siga el baile…
Alberto Tridone Turismo - La petit París - Ajedrez - Excesivo Dinero - Notas - Historias Mínimas
Eduardo López Todo pasa y todo queda
Cholo Teuly Qué tiempos aquellos!
Hedono Pese a todo… nos reunimos
Ceferino D. Lazcano Una de Fantasmas (cuento)
Andrea Yunes Cerveza y Nutrición
Antonio Pestoni Espacio amigable
Espacio de Sade Sin fecha de Vencimiento
Facultad de Ciencias Soc. Programa de Articulación Polimodal/Universidad
Facultad de Ingeniería El compromiso de formar profesionales de calidad

Google
Web www.mailingolavarriense.com
 
edición actual

 

 

 
 
AntiCopyright Toda la información de este sitio puede ser reproducida libremente, en forma total o
parcial, aunque agradeceríamos que citaran la fuente www.mailingolavarriense.com
   
 
diseño y hosting digitalone.com.ar