Después de los 15 millones de dólares
gastados por la organización del Campeonato Mundial, que
se adjudicó invicto el búlgaro Veselin Topalov,
resulta imprescindible efectuar una profunda autocrítica.
Es que en el afán de figurar (la gran obsesión de
varios integrantes de nuestra sociedad) sólo trabajamos
en función de “la imagen”, en lugar de enriquecer
el deporte desde adentro, para no depender de la figura emblemática,
ni de la organización limitada que tanto nos condiciona.
Porque, el pretendido “nivel internacional” expiró
ante un mundial que no dejó nada. Ni siquiera la promoción
del juego.
Blancas - Topalov, Veselin (2788)
Negras - Adams, Michael (2719)
(A30) Wch FIDE - San Luis, 2005
1.- Cf3 Cf6
2.- c4 e6
3.- Cc3 c5
4.- g3 b6
5.- Ag2 Ab7
6.- O-O Ae7
7.- Te1 Ce4
8.- d4 Cxc3
9.- bxc3 Ae4
10.- Af1 d6
11.- h4 Cd7
12.- d5 O-O
13.- a4 h6
14.- Ah3 exd5
15.- cxd5 Af6
16.- Ta3 b5
17.- axb5 Cb6
18.- c4 Axf3
19.- Txf3 Cxc4
20.- Da4 Ce5
21.- Ta3 Te8
22.- h5 Te7
23.- Af4 Tb8
24.- Af5 De8
25.- Ac2 Dd7
26.- De4 Cg6
27.- Dd3 c4
28.- Dxc4 Cxf4
29.- Dxf4 Te5
30.- Df3 Dh3
31.- Txa7 Txh5
32.- e3 Dh2+
33.- Rf1 Dh3+
34.- Re2 Te5
35.- Tc7 Tc8
36.- Af5 Txf5
37.- Txc8+ Rh7
38.- Th1 1-0