Personalidades
que enseñan
Nació el 14 de junio
de 1928 en Rosario (Pcia. de Sta. Fe). Asesinado el 8 de octubre de 1967
a los 39 años en Higueras (Bolivia)
Dentro de todos los abusos
a que nos tienen acostumbrados los norteamericanos, latinoamérica
queda dentro del servilismo y la dependencia económica con la que
la someten gracias a la ineficacia, conformismo y complacencia de algunos
de sus gobernantes. Ante esos abusos, fueron surgiendo voces disconformes
que vienen reclamando por sus merecidos derechos. Algunas naciones hacen
oídos sordos, con lo que van cercenando sus independencias. Decía
José Martí, patriota cubano “La mejor manera de decir
es hacer.” Por eso se hacen oír las exclamaciones literarias,
otras musicales, están también las cinematográficas
unidas a las televisivas cuando no teatrales y, por qué no, también
están las utopías armadas que con pequeñas fuerzas
procuran romper el cinturón económico que día a día
los aprieta sin piedad provocando dolor y fatiga. “Nadie está
obligado a cooperar en su propia pérdida o en su propia esclavitud.
La Desobediencia Civil es un derecho imprescindible de todo ciudadano.”
Nos enseñó el Mahatma Ghandi. Muchos años después,
el Papa Juan Pablo II, dijo: “El colapso del marxismo no debe ser
considerado como el triunfo del sistema capitalista liberal... América
Latina ha de reafirmar su identidad desde sus raíces genuinas para
la construcción de una sociedad solidaria, más justa.”
Sin tener utopías, la humanidad se aplasta en la chatura de los
mediocres que, aceptan con sumisión, la prepotencia de los poderosos
frente a la ausencia de valores que los reencuentra con su dignidad. Dice
José Narosky: “El inferior siempre desprecia al diferente.”
Apréndalo el pueblo latino americano para que no sea esclavizado
por seres inferiores que desprecian sus auténticos valores diferentes.
Entre los utópicos que querían algo mejor para su latinoamérica,
estaba don Ernesto Che Guevara que quiso realizar una inmensa epopeya
libertadora que lo llevó a su muerte segura. El dijo: “Estaría
dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de
los países latinoamericanos.” El conformismo de algunos pueblos
sudamericanos y la traición, son muy comunes en estas latitudes.
Así se frustan los esfuerzos de los utópicos. Nos enseña
el Gral. San Martín: “Cuando la Patria está en peligro,
todo está permitido, excepto, no defenderla.” Algunos cobardes,
se esconden antes de enfrentar al enemigo que los somete. El Che creyó
que, lo que se hizo en Cuba en el 58, se podría repetir en toda
América con la ayuda del pueblo y se esforzó inútilmente
por lograrlo pero, estaba solo. Unos decían que lo iban a ayudar
y mentían y los que tenían, no contaban con lo hay que tener
para encarar semejante hazaña. El Inca Tupac Amarú, enseñaba
a su pueblo esclavizado diciéndole: “Por los clamores que
con generalidad han llegado al cielo, en nombre del Dios Todopoderoso,
ordenamos y mandamos que ninguna persona pague ni obedezca en cosa alguna
a los ministros europeos intrusos.” El Che trataba de llevar adelante
su campaña hasta que cae prisionero en la selva Boliviana.
Lo confinan en una escuela del pueblo de Higueras luego que lo capturaran
cerca del Vallegrande. Prisionero, fue alevosamente asesinado por un cabo
boliviano que recibió la protección de la CIA norteamericana
para huir a Europa. Allá los anglo sajones le ponen una bomba en
su coche y muere en el atentado.
“Ningún país puede pensar en desarrollarse sobre bases
coloniales” nos supo enseñar el Dr. Arturo Humberto Illia.
El Che, luchó por ello. Le ganó el coloniaje infame de los
infames. “Al penetrante Grito de la Patria, todos debemos ser uno”
dijo don José Artigas desde su querido Uruguay. El Che desde Bolivia,
trató de llevar adelante ese grito de libertad para toda América
Latina y señaló el camino que deberíamos seguir si
en nuestras tierras privara la solidaridad como bloque de lucha mancomunada.
El Che nos enseñó a no conformarnos, a luchar por nuestros
ideales, a hacernos oír. Quien quiera ser libre que nunca se esconda
detrás de sus cobardías. Saque pecho y grítelo “quiero
ser libre” como lo enseñó el Comandante Che Guevara
hasta conseguir su muerte por tratar de lograr la liberación de
todos.
Por algo hoy el “Che” representa un símbolo de libertad
en todo el mundo. Seguramente muchos envidiarán su fama pues se
ha hecho históricamente inmortal, pero no en una forma tradicional,
sino en la encarnación del espíritu de rebelión que
cada uno llevamos dentro. |