Personalidades que enseñan
Nació el 10 de Noviembre de 1834
En Perdriel pdo. de San Martín (Bs. As.).
Murió el 21 de Octubre de 1886 a los 57 años en Cap. Fed.
Era hijo de don Rafael Hernández
y de doña Isabel Pueyrredón quienes vivían en el
caserío de Perdriel, hoy partido de San Martín, en la
Prov. de Buenos Aires, en casa de doña Victoria Pueyrredón,
hermana de Isabel. La madre era prima hermana de don Juan Martín
de Pueyrredón por lo que José resulta primo segundo del
pintor don Prilidiano Pueyrredón.
En Barracas, cerca del Riachuelo, tenía su quinta don José
Gregorio Hernández Plata, abuelo paterno. Allí estuvo
José en su infancia, A los 6 años ya sabía leer.
Concurrió al Colegio Liceo Argentino de San Telmo. A los 12 años
se establece con su padre en los campos de Juan Manuel de Rosas en Camarones
o en Laguna de los Padres en la Prov. de Buenos Aires, donde su progenitor
fue mayordomo. Allí aprendió a ser gaucho y lentamente
se fue instruyendo con las lecturas que lo fueron convirtiendo en un
autodidacta.
Escribe de él su hermano Rafael: “En las actividades de
su vida merced a su poderosa organización intelectual guía
su mente por distintos rumbos sin distracciones ni confusiones, y así
es sucesivamente y a veces juntamente contador, taquígrafo, guerrero,
revolucionario, legislador, miembro del Consejo General de Educación,
consejero del Monte de Piedad, del Banco Hipotecario, estanciero, periodista,
orador y poeta, hombre de espada y de pluma, del bosque y del salón,
de tribuna y de espuela, en el campamento como en el Gabinete, sirve
al país en el orden nacional y provincial”.
Hernández escribe en la capital de Rosario el 4/7/1868: “El
poder de Bs. As. que ha de ser siempre una amenaza para los pueblos
mientras aquella provincia, se mantenga como hasta aquí dominada
por un círculo esclavista y anárquico”.
Entre el 20 y 21 de julio de 1868 escribe en el mismo diario que: “Mitre
ha hecho de la República un campamento. Sarmiento va a hacer
de ella una escuela. Con Mitre ha tenido la República que andar
con el sable a la cintura.. Con Sarmiento va a verse obligada a aprender
de memoria la anagnoria, el método gradual y los anales de doña
Juana Manso. ¡Esas son las grandes figuras que vienen a regir
los destinos de la patria de Alvear y San Martín!”. A todas
luces Hernández no quería bien ni a Mitre ni a Sarmiento.
El 28/11/1872 el diario de la República anuncia que habrá
de aparecer el Martín Fierro. De esa obra en 1881 el escritor
y crítico boliviano don Pablo Subieta dice: “Martín
Fierro más que una colección de cantos populares, más
que un cuadro de costumbres, más que una obra literaria, es un
estudio profundo de filosofía moral y social. Martín Fierro
no es un hombre, es una clase, una raza, casi un pueblo, es una época
de nuestras vidas, es la encarnación de costumbres, instituciones,
creencias, vicios y virtudes”.
En 1879 escribe “La vuelta de Martín Fierro” para
darle fin al poema.
En 1881 confecciona el tratado de “Instrucción del Estanciero”
en contestación a un ofrecimiento del Dr. Dardo Rocha para que
se ocupara de un estudio del tema en Europa y Australia con un sueldo
mensual y todos los gastos pagos al que renunció por considerarlo
innecesario para el país. Muere en su quinta del ahora barrio
de Belgrano situada entre las calles Luis María Campo, Cabildo,
Olleros y José Hernández.
Estimamos que gran parte de la recuperación de los valores perdidos
en el país habremos de encontrarlos en la enseñanza de
los consejos de Hernández, por eso extraemos de Martín
Fierro algunas conclusiones de esos consejos que indican normas morales
y éticas para imitar cada día por ejemplo: “Que
vivan con precaución - naide sabe en que rincón se oculta
el que es su enemigo.”
“No extrañen si en la jugada alguna vez me equivoco pues
debe saber muy poco aquel que no aprendió nada.”
“Más digo sin ser muy ducho es mejor que aprender mucho
el aprender cosas buenas”. “Pongan su confianza en Dios
de los hombres sólo en uno con gran precaución en dos”.
“Y es justo que les prevenga aquel que defectos tenga disimule
los ajenos”.
“Siempre el amigo más fiel es UNA CONDUCTA HONRADA”.
“Al rico NUNCA le ofrezcan y al pobre JAMÁS le falten”.
“Sangra mucho el corazón del que tiene que pedir”.
“La ocasión es como el fierro, se ha de machacar caliente”.
“Si la vergüenza se pierde, jamás se vuelve a encontrar.”
“Los hermanos sean unidos porque si entre ellos se pelean los
devoran los de afuera”.
“Proceder siempre con juicio y sepan que ningún vicio acaba
donde comienza”.
“Pues ciertamente sucede que hablará muy mal de Ud. aquel
que los ha ofendido”.
Y para terminar reproducimos sus versos escritos al comienzo de su libro
”La vuelta de Martín Fierro”:
“Pero voy en mi camino / y nadie me ladiará / he de decir
la verdá / de naides soy adulón./ Aquí no hay imitación
/ esta es pura realidá”.
Porque sin lugar a dudas “no es para mal de ninguno, sino para
bien de todos”.