Cuando Buenos Aires comenzó a crecer,
un barrio ganó su nombre por las precarias instalaciones de tipo
rural, construidas a orillas del Riachuelo, destinadas al almacenamiento
de cueros, mercaderías y esclavos. Con el correr del tiempo,
la zona se transformó en el sitio preferido de las familias más
adineradas de Argentina, hasta que la fiebre amarilla provocó
el éxodo de sus habitantes. Mientras duró la peste, el
sur fue despreciado. Después, llegaron los inmigrantes. Y Barracas
se convirtió en un barrio popular, con fábricas, mercados
y cafetines.
En el predio que actualmente ocupa Plaza Colombia, sobre la antigua
Calle Larga (hoy Montes de Oca), se ubicaba la quinta del poderoso hacendado
Don Martín de Alzaga, quien a los 61 años se casó
con la hermosa Felicitas Guerrero, de tan sólo 16. El matrimonio
no fue dichoso. El primer hijo, Félix, falleció a los
seis años víctima de fiebre amarilla, mientras que el
segundo, Martín, a los pocos días de nacer. En 1870, la
aristocrática joven de 25 años se convirtió en
la viuda más rica y deseada de la sociedad porteña.
Uno de sus pretendientes, Enrique Ocampo, cegado por los celos al enterarse
que no era el elegido, se presentó en la suntuosa casaquinta
y le disparó dos tiros por la espalda. Luego, sostiene el expediente
policial, apuntó el arma a su corazón y se suicidó.
Felicitas, gravemente herida, falleció al día siguiente,
el 30 de enero de 1872. En su dolor, los padres decidieron rendirle
homenaje costeando la construcción de un templo en Isabel La
Católica 520, entre Pinzón y Brandsen, según el
ambicioso diseño del arquitecto Ernesto Bunge.
No pasó mucho tiempo para que las historias de fantasmas invadieran
el barrio. Las revistas de fines del siglo XIX aseguraban que la iglesia
estaba embrujada, que sus campanas sonaban solas durante los días
de tormenta. Que todos los 30 de enero, por la medianoche, podía
verse a Felicitas vestida de blanco, llorando desconsolada detrás
de las rejas.
La quinta de la familia Guerrero fue cedida a la Ciudad de Buenos Aires.
Allí funcionó la primer Intendencia de Barracas y La Boca.
En la década del 30, la mansión fue demolida y se creó
la actual Plaza Colombia. Ahora, el cuidado de la Iglesia se encuentra
a cargo del Gobierno Autónomo. Además, una asociación
sin fines de lucro trabaja para la protección del patrimonio
edificado y la difusión de su significado histórico.
El complejo Santa Felicitas, declarado de interés turístico,
comprende: la Plaza República de Colombia; la Iglesia Santa Felicitas,
construida en 1876 en estilo barroco alemán; la Gruta de Lourdes,
reproducción del original de Francia más antigua del país;
el oratorio de la familia Guerrero, actual sacristía; los Túneles
de 1893, donde funcionó un comedor para inmigrantes y trabajadores;
el Templo Olvidado, construcción neogótica con valiosos
vitrales franceses; el Patio del Salvador, con una escultura del Cristo
Salvador; y el Instituto de Nuestra Señora de Lourdes, ex casa
de obreras.
La imagen de Felicitas Guerrero es recordada junto a su hijo Félix
en un emotivo monumento, construido en mármol de Carrara a la
entrada al templo. No obstante, el foco de interés se evidencia
en el portón de acceso. Se dice que quién acude a la Iglesia
solicitando ayuda y anuda un pañuelo en la reja, como ofrenda
al alma en pena para que seque sus lágrimas, recuperará
para siempre el amor perdido.
RECUADRO
DATOS ÚTILES
El detalle
Desde 1783 existió un oratorio dedicado a Santa Lucia en la que
fuera la quinta de María Josefa de Alquizaleta. Cien años
después, la Iglesia Argentina compró el terreno y construyó
la actual parroquia. La primera misa se celebró el 13 de diciembre
de 1887, día de la Santa, y desde el año 1989, a pedido
de los vecinos, la municipalidad estableció esa fecha para celebrar
el “Día del Barrio de Barracas”.
Para conocer
En un antiguo almacén de la esquina Martín García
y Caseros, frecuentado por compadritos, cuarteadores y peones de barracas,
vivía Dionisia Miranda, la rubia de ojos celestes recordada en
los versos de Héctor Blomberg: “La pulpera de Santa Lucía”.
Informes
Complejo Histórico Santa Felicitas: Pinzón 1480, Barracas
Teléfono (011) 4303 2755 - Abre todos los días domingo
de 14 a 19, con visitas guiadas a los Túneles y al Templo Olvidado.