El domingo 8 de febrero nace una nueva
ilusión para el fútbol de Olavarría.
Tras la prematura eliminación de Estudiantes en apenas cuatro
partidos de la Primera Fase, todas las expectativas en torno al Argentino
B 2003-2004 están cifradas en los “chairas”.
No alcanzó el trabajo serio y responsable encarado por el activo
dirigente bataraz Daniel Alvarez.
La poca experiencia de algunos de los integrantes del plantel, la estrechez
del torneo, el hecho de seguir avanzando solamente el primero, impidieron
una continuidad que nunca se sabrá si hubiera sido positiva o
no.
Es bien sabido que hay futbolistas para una instancia y otros para etapas
superadoras.
Para estos últimos casos hace falta invertir, son deportistas
casi profesionales, y el simplemente jugar por la camiseta es un hecho
que en la práctica entró hace ya largamente en desuso.
La situación de Racing es distinta. Fundamentalmente en la atracción
de sus hinchas. El imán que despierta el equipo con sede en la
Avenida Colón se trastoca con la realidad albinegra. Apenas un
centenar de personas acompañó a los del Guerrero frente
a Ferro de Tandil, y un número muy inferior en el casi innecesario
partido contra Sportivo Piazza de Azul.
Claro que para Racing el camino no es menos sinuoso, al menos en lo
que atañe al logro de firmas comerciales que lo acompañen
y en el listado de futbolistas a contratar.
No pocos sinsabores y promesas incumplidas han debido sortear los componentes
de la subcomisión de fútbol del Parque Olavarría
tras reiteradas citas con potables anunciantes.
Tampoco ha sido fácil convencer a los futbolistas de que Olavarría
no es la Capital Federal, está lejos de Córdoba y no puede
compararse con Tres Arroyos.
Cuesta creer como algunos deportistas piensan que un Argentino B merece
una compensación económica como si fuera una Primera B
Nacional.
Un caso concreto estuvo dado en el delantero Martín Pereira,
jugador proveniente de Cadetes de San Martín de Mar del Plata.
En principio estaba todo arreglado, inclusive llegó a nuestra
ciudad para practicar y así lo hizo en reiteradas ocasiones.
Finalmente desoyó lo pactado, exigió una suma mayor y
los albos tuvieron que tomar la determinación de prescindir del
atacante.
El elenco dirigido por Fabio Almirón ya se aseguró la
contratación de Luciano Irigoyen proveniente de Cnel. Pringles,
y Maximiliano Gómez de Cadetes San Martín de Mar del Plata.
Se han sumado a los entrenamientos los valores locales Martín
Grunewald, Pablo Zapata, Marcos Ferreira y Sebastián Fazio.
Hay gestiones muy avanzadas para fichar a un arquero y un centrodelantero
provenientes de Leandro N. Alem de Cnel. Pringles.
Se trata del guardameta Héctor Pilón de 28años
y el juvenil Carlos Bianciotti de solamente 21 años.
Entre los números uno, también surgieron los nombres de
José Fiscella de Mar del Plata, Lo Tártaro de Tres Arroyos
(de larga trayectoria) y Poncio, que jugara en Huracán y Newell's
Old Boys de Rosario.
No debe olvidarse a los ya consagrados con la casaca de Racing como
Pablo Ponce, Carlos Tavernini, Javier Donofrio, Carlitos Tavare, el
“Oveja”Casale, Altamirano entre otros, que bien merecen
una nueva oportunidad en esta instancia del fútbol del Interior.
La Segunda Fase del Argentino B se pondrá en marcha el segundo
domingo de febrero, y el representativo olavarriense se enfrentará
a los campeones de las Ligas de Bragado, 9 de Julio y Saladillo.
No es la panacea. No es el torneo ideal. Siempre en fútbol se
puede mejorar. Lo que es innegable es que se abren las puertas a una
nueva ilusión. Ojalá lo interpreten de la misma manera
dirigentes, futbolistas, auspiciantes, y finalmente su majestad “el
público”.