Nº 088 - Construyendo el futuro – Adolfo Rocha Campos


Nuestra civilización esta amenazada por muchos enemigos. Terrorismo, degradación del ambiente, SIDA, superpoblación, imperialismo, muerte de culturas y biodiversidades. Pero rascando un poco más profundamente creo que hay sólo dos enemigos.
El primero es la codicia.
La codicia, bueno es recordar, es uno de los siete pecados capitales según la doctrina católica (los restantes son la ira, la gula, la soberbia, la pereza, la envidia y la lujuria) de todos ellos, hay algunos que tienen límites, la gula y la lujuria tienen el límite físico de nuestro propio cuerpo, otros también tienen límites de otro tipo, como la pereza, que es una especie de muerte en vida.
Los demás no tienen límites pero no inciden en forma directa sobre el mundo. La codicia si.
Hace algunos años, se dio una película que aun anda dando vueltas por las pantallas de TV que era “Wall Street”. Allí Michael Douglas hacia un encendido alegato a favor de la codicia. En forma sorprendente, ningún obispo levantó su voz (cosa que hubiera ocurrido en forma inmediata de haberse hablado bien de la lujuria). La codicia ha sido reemplazada en versiones más nuevas de la película por la avaricia, que es otra cosa totalmente distinta. Avaro es quien no quiere gastar, sea rico o pobre. Codicioso es el que quiere más, sea rico o pobre. Se puede ser codicioso y no ser avaro, como los ricos que dilapidan sus fortunas. Para nuestro mundo, la avaricia es un valor negativo, algo opuesto al frenético consumo al que se nos induce todos los días.
La avaricia es enemiga de la sociedad capitalista, la codicia es su motor esencial.
La codicia puede ser un factor poderoso de crecimiento económico, pero al mismo tiempo un factor de destrucción de la personalidad. Se puede ser inmensamente rico y estar enfermo de codicia. Ergo, la codicia es la madre de la prosperidad y también la madre de la infelicidad.
Cuando en la película se habla bien de la codicia se la menciona como madre del capitalismo y eso es correcto.
Nuestro mundo siempre ha sido codicioso. Lo que ocurre es que en la antigüedad para ser más rico que otro había que robarle las riquezas. El comercio enriquecía luego de largos años; la industria no existía y la guerra se hacia para apoderarse del oro y la plata del adversario. La codicia existía, pero tenía límites muy estrechos de desenvolvimiento. Hoy día, la codicia está al alcance de todo el mundo. La sociedad capitalista se sustenta en el lucro.
Por otra parte, la tecnología aporta lo suyo. Y existe una política desenfrenada de consumo perfectamente orquestada, por lo tanto, quien acierte en vender algo que la gente apetezca, se hará rico y podrá satisfacer su codicia.
Por ejemplo, hubo alguien que descubrió que las computadoras podrían ser algo más que una herramienta de laboratorio científico. y gracias a ese descubrimiento un Sr. se llenó de oro y hoy estoy escribiendo con una de ellas.
¿Satisfizo Bill Gates su codicia?
Satisfacer la codicia es una fórmula autocontradictoria, pues la esencia de la codicia es que no puede ser satisfecha, siempre se quiere más y más y más...
Gracias a la codicia, cimiento de la sociedad capitalista emprendemos nuestra acción productiva. Invadimos países ocupamos áreas antes desérticas, exploramos el subsuelo del mar y de la tierra, exploramos otros planetas, llenamos el espacio exterior de chatarra satelital, llenamos de chatarra industrial los alrededores de nuestras ciudades, creamos toneladas de basura que no sabemos donde poner, destruimos animales, plantas y lagos de agua potable, degradamos el medio ambiente, destruimos la capa de ozono, hacemos subir la temperatura de la tierra. Todo gracias a la codicia. Codicia que permite decir que este año el dividendo de las accionistas de la empresa XX es del tanto por ciento. Todo se mide en pesos o dólares. Hasta los golfistas son medidos no por su desempeño deportivo sino por el dinero que han ganado. La codicia está en la médula de nuestra civilización, éste es el primer enemigo.
Nuestro segundo enemigo es la irresponsabilidad.
Podríamos pensar en una codicia inteligente que reflexione “yo quiero ganar y hacerme rico, pero quiero que mis hijos y mis nietos también tengan la posibilidad de hacerlo” Pero no.
En vez de una codicia inteligente, reina una codicia irresponsable. Sacrificamos el futuro en aras al placer suicida de ser multimillonarios hoy, y así devastamos el planeta. Se acaba el petróleo. No importa, hay países para invadir. Se acaba el agua potable, no importa ya invadiremos los países necesarios para tener agua. Se recalienta el planeta, no importa, nosotros los ricos y poderosos ya encontraremos la forma de transferir estos riesgos a los países miserables. El cigarrillo produce cáncer. No importa, sigan fumando hasta que legalicemos la cocaína. Y como la producción esta organizada en sistema piramidal y cada capa de inferiores trata de satisfacer a los superiores para obtener mayor ganancia (es decir codicia), empleados estúpidos trabajan para que jerárquicos estúpidos le digan a directores estúpidos y al presidente de la Cía. estúpido que puede presentar un balance favorable a accionistas estúpidos. Estúpidos. No se dan cuenta que con su codicia están destruyendo el planeta. Mejor dicho se dan cuenta, pero nadie quiere decir una palabra peligrosa para no ser mal visto en esta organización dominada por la codicia de tener más y más y más.
Se intenta conservar el empleo tratando de no sembrar dudas acerca de la ventaja de ser codiciosos-estúpidos en vez de ser codiciosos-inteligentes. Se conserva el empleo pero se pierde el del hijo, nieto o bisnieto.
Porque la irresponsabilidad es hija de la estupidez.
Este es un tema lejano, se dirá. No tiene nada que ver con Olavarría y nuestra forma de explorar la naturaleza.
Más o menos. Con el tema de la basura (ya sea que la traiga el Municipio o empresas privadas) nos manejamos con idénticos parámetros. La codicia de tener un canon de $ 20.000.000 por año ilumina los ojitos de los funcionarios municipales. También se iluminan los ojos de muchos que creen que la basura en Olavarría traerá fuentes de riqueza y puestos de trabajo y reactivación. Codicia.
¿Y la irresponsabilidad?. Hagamos un agregado para que no sea tan ofensiva. Obsecación irresponsable. La obsecación irresponsable sostiene que 1.500.000 toneladas al año (o sea el equivalente a una...pirámide de Keops en dos años) no va a contaminar. Este es el mismo grado de optimismo suicida de muchos vecinos que durante la inundación de 1980 decían “El agua acá no va a llegar”. ¿Cómo terminaron esos vecinos?. Arriba del techo. Y con la contaminación pasará lo mismo; es imposible recibir esa cantidad monstruosa de basura sin que el medio ambiente se degrade. Todo esto sin contar los nefastos efectos culturales que tendrá semejante montaña en nuestra ciudad. Y sin contar otro pensamiento más estúpido y malvado que anda circulando por ahí “No importa que contamine si vienen los $ 20.000.000”.
Esta auténtica coima, que se exhibe ante los ojos olavarrienses para despertar su codicia y activar su irresponsabilidad debe ser rechazada. No podemos regalar el futuro de nuestros hijos y nietos en aras de la codicia de hoy.
El futuro de la humanidad se juega en todos lados. También en Olavarría.

 
Daniel N. Hoxmark ¡Hola Susana!
Ocatvio Físner Olvia Tiempo de escándalos
Adolfo Rocha Campos Construyendo el futuro
Marcos Rodríguez Los Paraísos Fiscales y la Globalización
Carlos Zángara Deportes - Es Tiempo de Mujeres
Carlos Arraga De nuestra Fauna - El Federal

María Elena Dapello de
Berterreix

La Otra Historia que los Argentinos tenemos que escribir.
Rubén Torrisi Aporte de distintos AFORISMOS del Dr. René Favaloro... 2 NOTA
Hedono Rubia Natural
Luján M. Lorenzo Una Satisfacción muy pequeña
Eduardo López Ruta a la Esperanza
Ceferino D. Lazcano Marea Baja
María Zulema Pierri Orfebre del Sol y de la Luna
Eugenia Randazzo Salud - Cuando Insultan a los Padres
Andrea yunes Salud - Previniendo la Enfermedades del Calor
Alberto Tridone Turismo - El Faro del Fin del Mundo- Ajedrez - El Ajedrez Postal
Hermes Dirazar Memoria Presente - Cristianismo y Conducción

diseño y hosting digitalone.com.ar

AntiCopyright Toda la información de este sitio puede ser reproducida libremente, en forma total o
parcial, aunque agradeceríamos que citaran la fuente mailingolavarriense.com