por Lic. en Nutrición
Andrea Yunes
Las situaciones que contribuyen a padecer
un golpe de calor:
1 El combo fatal: “calor + humedad” puede ser con Temperatura
de 32º C y 30 % de Humedad Relativa (HR), con 26 º C y 50
% HR, o con 27º C y 70 % HR.
¡Observemos que cuando la humedad es elevada el problema puede
aparecer ejercitando en temperaturas inferiores a los 20 º C !
En ambientes cerrados (gimnasios) sin mucha circulación de aire
o donde apagan los ventiladores (por el mito del “me va a dar
un golpe de aire y me quedo duro” o “me voy a resfriar”)
es muy fácil llegar a la zona del combo peligroso.
2 Comienzo de pretemporada en verano o incorporación reciente
a clases de gimnasia; muchos queremos empezar “con todo”
y nos sobre-exigimos.
El día más peligroso suele ser el posterior a uno de gran
exigencia física en el calor, si no estamos en buen estado físico
el riesgo es mayor, así como si viajamos del frío al calor
y no hemos tenido esas dos semanas de climatización.
3 Pérdida importante de peso los primeros días. Esto es
obviamente pérdida de fluidos corporales y no grasa (la grasa
corporal baja, como mucho, 100 gr por día). Perder el 2% del
peso ya afecta el rendimiento, y al perder el 10% por lo general uno
muere. Durante la deshidratación el volumen de la orina disminuye
y su aspecto es más oscuro.
4 Uso de “trajes térmicos” para acelerar el descenso
de peso. No solo es este concepto ridículamente erróneo,
es también peligroso. Ropas sintéticas y ajustadas que
dificultan la transpiración tampoco ayudan.
5 Personas con sobrepeso, sobre todo de grasa corporal. Esta grasa subcutánea
actúa como un aislamiento térmico, ademas de exigir a
los músculos más trabajo (igual más generación
de calor) para mover el exceso de peso. Atención también
a deportistas con mucha masa muscular, ya que el músculo ejercitando
genera mucho calor. En ambos casos disminuye la relación área
superficial de piel con respecto a la masa corporal (cm 2/ Kgr). O sea
que hay menos área de piel para evacuar gotas de sudor (y el
calor que éstas eliminan) por cada Kg. de peso corporal que genera
calor.
6 Ingesta de suplementos estimulantes o para disminuir el peso que contengan
efedrina, ya que esta sustancia incrementa la producción de calor.
7 Estar medicado con anti-histamínicos, anti-pasmódicos
o anti-depresivos, todos ellos medicamentos que disminuyen la capacidad
de sudoración.
- Síntomas de enfermedad del calor:
Irritabilidad, confusión, apatía, inestabilidad emocional
(por encima de lo normal), fatiga, vómitos.
-Síntomas secundarios de enfermedad del calor: Incoordinación,
tambaleo, colapso.
Prevenir:
1 Evitar ejercitar en condiciones de mucho calor, humedad y falta de
ventilación.
2 Hidratarse adecuadamente con bebidas deportivas que contengan sodio
para retener fluídos.
3 Preferentemente éstas bebidas deben estar bien frías
para enfriar al cuerpo desde el interior.
4 Controlar la pérdida de peso, y reemplazo de fluídos
cotidianamente.
5 Consumir muchas frutas y verduras por día para incorporar más
líquidos y potasio.
6 Disminuir la intensidad y volumen del ejercicio e incrementar la frecuencia
y duración de los descansos si las condiciones ambientales no
son favorables.
7 Incorporar duchas/ baños fríos antes y después
de la actividad física.