La historia va dando sus pasos y mostrando
los momentos en que los mismos deben ser laboriosos, pacientes y firmes.
Eso ocurre también en una de las ONG (organización no
gubernamental) más representativas de la comunidad. La Sociedad
Rural, con una conducción recientemente ratificada, se convierte
hoy en un eje importantísimo de la vida olavarriense, dispuesta
a crecer y participar. Sus integrantes lo han demostrado y seguramente
lo seguirán haciendo porque sienten en su sangre el brío
de la responsabilidad social y su amor por la tierra que los nuclea.
Ellos trabajan desinteresadamente y merecen y deben tener el apoyo de
todos los productores, para beneficio de la institución y de
todos los que vivimos en el gran Partido de Olavarría.
Charlamos con Raúl Iguiñiz para conocer
el pensamiento íntimo de la gente que trabaja en la Sociedad
Rural de Qlavarría y a modo de introducción le preguntamos
cuántas hectáreas y productores están representados
en la institución?
Tenemos más de 500 socios que representan más de 300.000
Has. Nuestro objetivo es incrementar la participación y la cantidad
de asociados hasta integrar a todos, y en este análisis vale
una especie de autocrítica en la que podemos decir que los productores
agropecuarios hemos emigrado del campo hacia la ciudad, todo ha cambiado
tantos estos últimos años que el productor por diferentes
razones ha sido cada vez más individualista. Y también
las instituciones no se han acercado al productor, el productor se dispersó
solitariamente y las instituciones no hicieron nada para que las partes
se junten ,siendo que las mismas deberían estar representadas
por los propios productores.
Esa emigración, que se produjo a partir de la década del
70, no fue para capacitarse, tampoco para tener una tarea part time
como por ejemplo en EE.UU, sino por el solo hecho de emigrar. Por eso
nosotros además de las criticas puntuales que debemos hacerle
al ámbito nacional, provincial y municipal debemos hacer un análisis
profundo de nuestras actitudes; si uno mirara el campo de sus abuelos
podría apreciar en él la higiene y la comodidad, lamentablemente
eso se perdió en muchos casos porque el hombre agropecuario emigró
a la ciudad.
Esas personas, al no estar en las tareas cotidianas debían preguntar
a un amigo si el camino está en condiciones, a un conocido cuánto
vale la vaca, etc. Entonces el productor que estaba haciendo las cosas
bien en su actividad agropecuaria miraba a una institución como
ésta y decía: “qué pasa ahí adentro,
la gente que me representa está actualizada?” eso lamentablemente
ocurrió así en los últimos años pero no
en Olavarría, sino en general.
¿Qué sucede con las instituciones que representan al sector
a nivel país?
Un poco contestando a tu pregunta Daniel, de qué les pasa a nuestras
entidades madres , qué le pasa a Carbap , qué le pasa
a la CRA , qué le pasa a la Sociedad Rural Argentina.
Les pasa que esa cúpula gerencial no tiene como dice Heller “gente
con los pies en el suelo”, es buena pero eso es una cosa y otra
muy distinta es que se esté en plena actividad; cuando se está
en plena actividad te duele todo, cuando no estás en actividad
no te duele nada, o sea hablás por lo que te dicen y no es lo
mismo hablar por lo que te dicen que por lo que a vos te pasa.
¿Es el mismo divorcio que se produce en la política ?
Exactamente, los Argentinos hemos vivido etapas en la cual no nos ha
interesado participar y yo creo que eso también hace que se pierdan
valores, la palabra, la familia, el respeto por hacer lindas cosas,
desde ahí se empezaron a desmembrar estas instituciones. Miro
para atrás y veo los que hicieron grande la Sociedad Rural de
Olavarría, y que fueron también los que fundaron las ciudades,
los clubes, la iglesia. Los que hicieron las grandes cosas que hoy nosotros
disfrutamos por que había un código de respeto hacia la
comunidad en general entonces la gente que participaba en este tipo
de instituciones lo hacía realmente con cariño, no lo
hacía para la foto como es hoy en día sino porque realmente
sentía un deber social de participar.
El año pasado un dirigente de muchos años me dijo algo:
Raúl si acá en esta Sociedad Rural o en otra sociedad
rural se hubiese sacado el palco no hubiese habido dirigentes, yo me
puse a pensar y es una gran verdad, tuvimos mucha gente de palco, no
tuvimos gente de gestión uno puede estar de acuerdo o no de acuerdo,
uno se va a equivocar pero por hacer y no por no hacer. Hemos estado
muchísimos años no haciendo nada debatiendo psicológicamente,
siempre lo tiene que hacer otro nunca nosotros, entonces la primera
pregunta es ¿cuál es nuestra responsabilidad? Si somos
dirigentes debemos asumirla y si no, no seamos dirigentes.
¿Cómo hacés Raúl para no separar los pies
del plato o sea no contagiarte de toda esa sensación de poder
o de dinero que mostraban las autoridades de la Sociedad Rural nacional
y que la gente te entienda?
Yo creo que la gente nos va a entender por que el ciudadano dentro del
ámbito que esté, está reclamando gestión,
y yo creo que acá se viene un cambio de dirigentes muy fuerte.
Tenemos que terminar esos viejos discursos de alegatoria, lo bueno de
este cambio social fuerte que hay es que los dirigentes sean del sector
que sea, tienen que ser productores o empresarios genuinos o sea que
el sector esté representado por gente que está al 100
por ciento. Concretamente que a vos te duela lo mismo que le duele a
tu representante, y para hacer ese cambio haya que recuperar ideales
y tener los pies en la tierra como dice Heller, porque hace falta una
nueva generación de dirigentes que realmente sean representativos
del adelanto agropecuario. En el Congreso Nacional hay un solo diputado
representante del sector y la Argentina tiene más del 65% de
la facturación del producto bruto nacional por el ámbito
agropecuario. A la Argentina como dijeron Brasileros que conocí
hace cuatro años “ ¿qué le sobra?”,
Es un país suficiente en territorio, es un país suficiente
en energía, en agua, como dijo el brasilero “es un país
suficiente”. A nosotros nos sobra petróleo para exportar
nos sobra energía para exportar, tenemos territorio, tenemos
tierra cultivable, tenemos todos los recursos importantes para volver
a que la Argentina sea el granero del mundo. Si lo fue en las décadas
del 20 y del 30 cuando se araba con caballos ¿por qué
no ahora? ¿La Argentina de hace 50 ó 60 años era
tecnológicamente superior a la de hoy?, No, lo que era diferente
era la gente, había una decisión política, había
un apego al trabajo. Entonces ¿qué se perdió en
la Argentina?, ¿somos menos habitantes que hace 60 años
atrás? No, somos más. Lo que falta es que la gente realmente
tenga un compromiso con la palabra un compromiso con la técnica
y un compromiso con lo material.
¿Cómo hace la sociedad Rural para llegar a los productores?.
Prestándoles servicios al productor agropecuario y a la comunidad,
entre otras cosas a través de nuestra Oficina de pago en el acto
que funciona en la planta baja del local de Cnel. Suárez y de
esa forma mantener las estructuras del fantástico predio de exposiciones
y remates, pudiendo pensar con claridad todas las ventajas que se le
puedan brindar a los socios.
Los productores agropecuarios se sentían expulsados por que no
había gestión en ningún aspecto, hoy en día
tenemos una Sociedad Rural integrada. Fuimos la primera Sociedad Rural
en la Pcia de Bs. As. con una especie de caja de seguridad que implementamos
para que se inserten en la comunidad servicios que ya existían
más otros que fuimos agregando. A todo esto hay que agregarle
charlas con varios temas de interés para insertarnos en la comunidad
agropecuaria. Esta nueva comisión directiva esta integrada por
gente que se preocupa por la gente y creemos que tiene una propuesta
muy moderna y coherente para llegar al productor. Hay muchas cosas por
hacer y a la vez existe un compromiso muy fuerte con el trabajo. La
pasión y la confianza están y la palabra también.