Nº 090 - Los Mandos Medios - Hermes Dirazar


Supervisando

Artículo escrito por Hermes Dirazar para la revista “Pulso” - Suplemento de “El Popular” con el seudónimo de URANO

Hoy hablaremos de los mandos medios, esos hombres y mujeres que por esas cosas de la vida, circunstancias, quedaron un día ubicados en la cadena de mando justo en el lugar donde se pasa del dicho al hecho.
Se elaboraron programas, se definieron políticas, se eligieron procedimientos y técnicas, se estudiaron conductas, se establecieron objetivos y metodologías, circuitos de comunicaciones y cien detalles más. Con todo ello se armó un hermoso paquete de instrucciones, en el mejor de los casos comprensible. Se le adjudicó un grupo de gente y se le dijo:
He aquí vuestras herramientas: equipos, materiales y personal; es todo lo que necesita para obtener resultados, manos a la obra.
Y allí va el último eslabón de la cadena ejecutiva a luchar contra toda clase de obstáculos para poder cumplir con su responsabilidad.
Por empezar ha quedado “acorralado” entre las directivas y los hechos concretos, no tiene espacio para ninguna derivación, ni dilación, ni deformación de ningún tipo que le permita presentar resultados inexistentes.
Aquí no hay lugar para la “guitarra” y la “sanata”, los hechos concretos, los “productos”, son generalmente bien sólidos y visibles, y todo el mundo verá si son pocos o muchos, chicos o grandes, buenos o malos.
Ha llegado la hora de la verdad; no hay discurso, ni informe, ni charla que pueda esconder la dolorosa realidad de la ineficiencia. Las cosas hablarán por sí solas, inexorablemente y habrá que trabajar duro para obtenerlos. Sus frentes son diversos y complejos.
Ante los operarios es la cara visible de la empresa y como tal recibirá todas las quejas, justas e injustas, que el personal tiene contra la dirección.
Como representante de la empresa será señalado por los más exaltados como servil brazo ejecutor de los designios capitalistas explotadores de la clase trabajadora.
Como vocero de su grupo de trabajo ante la empresa será señalado por los directivos más reaccionarios como sensiblero demagogo con “mentalidad de peón”.
Deberá ser filtro en doble sentido para no transferir todo aquello que su sentido común le dice solo serviría para ensuciar las buenas relaciones.
Discreto y mesurado, todas sus actitudes deberá calibrarlas permanentemente para no caer en ningún tipo de comentario que podría comprometer a alguien, esto en un medio donde se le pide constantemente que su arma fundamental sea hablar permanentemente con el personal, orientando, capacitando y controlando.
El mando medio, por ser el hombre visible por excelencia, deberá ser ejemplo permanente en todo sentido. Deberá cuidar su aspecto externo, su lenguaje, su puntualidad, sus costumbres y hasta su vida privada.
Deberá ser un hombre de acción; se le exigirá dinamismo contagioso y entusiasmo constante.
Tendrá que disimular todo, no podrá darse el lujo de ir a trabajar con pocas ganas de comunicarse. Inevitablemente recibirá y transferirá instrucciones; esto exige ojos bien abiertos y mente despierta. Para ello deberá dejar los problemas personales al entrar y recogerlos al salir.
Él es el último responsable de todo y por lo tanto el primero en pagar los “platos rotos”.
Cualquiera sea el problema él estará involucrado directamente porque, como ejecutor final, debe detectar y denunciar todo lo que llega a sus manos mal elaborado; tendrá que adecuar las cosas a la realidad, transformar la instrucción engorrosa en práctica rechazar los materiales mal adquiridos, modificar los métodos peligrosos y frecuentemente luchará con los “ajustes en obra”.
Con muy poco tiempo perdido en capacitación deberá ingeniarse para interpretar normas elaboradas por quienes desconocen los problemas reales que existen en la práctica.
Será responsable de cada uno de sus subordinados en todo sentido; inevitablemente tendrá a su cargo personal con problemas de conducta, adaptación o inteligencia; él sabe y siente que eso no se resuelve pidiendo que le saquen de encima ese personal. Deberá luchar para encuadrarlos dentro de lo aceptable y tener el coraje de pedir medidas disciplinarias que en ocasiones hasta pueden causar el despido de alguien; por supuesto para quien sufre el rigor de la medida, el “culpable” es su supervisor inmediato acusándolo sí de inhumano e insensible.
Frecuente “cabeza de turco”; en muchos arreglos de cúpula se justificarán conductas maquiavélicas con la excusa de que el supervisor no interpretó bien las directivas u obró por su cuenta y riesgo en contra de lo dispuesto.
Ellos no gozan de prestigio, no tienen mucho tiempo para autopublicitarse como lo hacen muchos de sus hermanos mayores, los ejecutivos; no asisten a convenciones, no viajan al exterior, ni reciben correspondencia especializada. Su imagen durante la jornada de trabajo está siempre opacada por la grasa y suciedad que se le pega a la anatomía.
Lo apabullarán con conceptos no muy claros sobre psicología del mando, en cursos super-rápidos de los cuales se llevará algunos apuntes que nadie se tomará el trabajo de clarificarle.
Deberá luchar constantemente para hacer oír sus opiniones, tendrá que hacer oídos sordos a murmuraciones en su contra, no dejarse afectar por las inscripciones ofensivas en los baños y paredes, escuchar confidencias, callarse alguna incorrección tragarse algún sapo, soportar alguna reprimenda, vigilar, controlar, fiscalizar y trabajar, trabajar, trabajar.
Cuando decidimos elaborar estas notas para transferir nuestras experiencias luego de muchos años de trabajar y reflexionar sobre estas cosas de la conducción y administración de personal; seguramente, entre las tantas motivaciones que nos impulsaron había una relevante: divulgar algunos aspectos de las vicisitudes que a diario viven los mandos medios.
Muchos de nuestros esfuerzos tendientes a profundizar la naturaleza de la condición humana rescatando sus necesidades intrínsecas, su constitución trascendente su cualidad de persona únicamente realizable en la consumación del amor en el ejercicio pleno de su libertad, están dirigidos a dignificar organizativamente la figura de los mandos medios.
Y decimos organizativamente porque humanamente ya lo están; todos tienen, en mayor o menor medida, jefes o subordinados, el conocimiento cabal de lo que valen para la organización, para la sociedad y para la raza humana en general.
Los que vemos en el trabajo organizado un medio de desarrollo imprescindible para profundizar las ciencias, las técnicas y las artes que nos ayudaran a ser más libres y capaces de integrarnos a la esencia misma del universo sentimos que, mientras tanto, nos justificaremos con el solo hecho de haber tenido oportunidad de vivir nuestros afectos con toda la intensidad que observamos en estos intérpretes de almas sin titulo académico.
Por todo lo dicho, vaya hoy nuestro sincero y humilde homenaje a estos hombres que son el verdadero punto de apoyo de toda organización, soportando a un tiempo las presiones de la Empresa y la resistencia de sus subordinados, cuya suma vectorial equivale a muchos dolores de cabeza.

 

Daniel N. Hoxmark Una Generación de Trabajo y Cambio
Ocatvio Físner Olvia de pronto ¡Blumberg!
Eduardo A. López El Tiempo del Amor
Marcos Rodríguez La Sociedad Civil
Carlos Zángara Deportes... Básquetbol - Liga Nacional... ¿Pudimos dar Más?
Carlos Arraga De nuestra Fauna - Avestruz o Ñandú Americano

José Eseverri y
Andrés Malamud

Dividir la Provincia de Buenos Aires
Virginia Bevegno De Soledades y Principitos
Hedono Otoño Olavarriense
Luján M. Lorenzo Charlas de Café
Retrovisor Estampas con aroma Antiguo - Cuando se Hacía Buena Letra
Ceferino D. Lazcano La vida de nuestros pueblos a través de la Literatura
Educación Educación - Anecdotario
Educación Educación - Efemérides
Educación Educación - Nutrición Escolar
Educación Educación - Propuesta 2004
María Esther Gattella Salud - Hipertensión arterial
Eugenia Randazzo Salud - Nos estamos olvidando de reír
Andrea yunes Salud - Alimentación en la madurez
Alberto Tridone Turismo - Pensamiento Mágico - Ajedrez - L.A.D.A.C.
Hermes Dirazar Memoria Presente - Los Mandos Medios

diseño y hosting digitalone.com.ar

AntiCopyright Toda la información de este sitio puede ser reproducida libremente, en forma total o
parcial, aunque agradeceríamos que citaran la fuente mailingolavarriense.com