Cuando nuestros queridos y consecuentes
lectores tomen contacto con esta página, ya se estarán
jugando los partidos por los octavos de finales de la Liga Nacional
de Básquetbol.
Tras cumplirse la Segunda Fase Regular, los cuatro de arriba fueron
: Boca Juniors con 65,5 puntos, Gimnasia y Esgrima de La Plata con 62,
Atenas que terminó también con 62 y quedó tercero,
y Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia en el cuarto lugar con 61,5.
Desde el puesto nº 5 al 12ª deberán disputar la Reclasificación,
mientras que Argentino de Junín y Peñarol de Mar del Plata
finalizaron su actuación y salvaron la categoría, y Regatas
de San Nicolás y Ferro Carril Oeste descendieron al TNA.
De los choques entre: Obras Sanitarias (5º puesto) - Pico Fútbol
(12º), Quilmes (6º) - Libertad de Sunchales (11º) , Ben
Hur (7º) - Estudiantes (10º), y Central Entrerriano (8º)
Belgrano de San Nicolás (9º), surgirán los cuatro
que acompañarán a los nombrados Boca, Atenas y los dos
Gimnasia.
Para los olavarrienses que hemos seguido de cerca la Competencia, cuesta
definirnos si realmente Estudiantes puede darse hasta aquí por
cumplido, si por el contrario ha quedado en deuda con el público,
si en realidad esta actuación albinegra estuvo dentro de lo que
el equipo podía dar...
Es cierto que los “Play Off” pueden llegar a deparar sorpresas
de las gratas o no, y que como en los grandes combates de boxeo, quede
luego para el análisis la última parte.
La Liga 2003-2004 se caracterizó, más allá de que
llegaron los mejores, por una marcada irregularidad de los equipos.
Desde el gran candidato de esta hora que es Boca Juniors, pasando por
el mismo Atenas, por el propio Pico Fútbol, tuvieron momentos
de lucidez y contrariamente actuaciones desilusionantes a la hora de
examinar rendimientos tanto individuales como colectivos.
Los hubo con una gran localía (Gimnasia de Comodoro, Ben Hur,
el mismo Central) que no condijo cuando lo hicieron de visita.
Las contradicciones técnico-tácticas en las que incurrieron
casi todos, le dieron dramatismo y definiciones inciertas a la mayoría
de los juegos.
Salvo honrosas excepciones los equipos priorizaron nombres propios para
sus constituciones, sin detenerse que a veces el equilibrio en las líneas
suele dar mejores resultados.
Pudo más la avidez ante la falta de figuras, aunque es justo
reconocer que nuestro básquetbol ha sufrido una sangría
enorme debido a la numerosa membresía que emigró a otros
destinos geográficos, y hubo que apurarse para quedarse cuanto
antes con lo que había quedado en el país.
¿Qué posición tomamos ante nuestro equipo ?
Es muy difícil abstraerse de los éxitos obtenidos hace
no mucho. Qué complicado es no caer en comparaciones. No es sencillo
olvidar dos campeonatos nacionales, un 2º puesto, haber ganado
la Sudamericana, entre otros logros.
Es más, en otros tiempos hubo equipos campeones que no pudieron
soportar las frustraciones y desertaron de la contienda (GEPU de San
Luis --- Olimpia de Venado Tuerto)
¿Es un éxito o un fracaso haber finalizado entre los 10
mejores, donde jugaron 18 ?
¿Pudo haber hecho más este equipo?....... ¿Cuanto
más objetivamente debería haber subido ?
Los jugadores, cuerpo técnico, los mismos dirigentes ¿dieron
todo lo que podían ?
¿Merecía la indiferencia de la Ciudad como realmente ocurrió
en la mayoría de los cotejos ?
Llega el momento de replanteos. No todo ha sido obra del destino ni
producto de la casualidad. Alguien no ha hecho bien los deberes.
Las conclusiones desapasionadas, el reconocimiento de los errores, evitar
que se repitan, tener conciencia de nuestras propias limitaciones, deberán
devolver la salud a una actividad que despide una desmejorada temporada,
más allá de los resultados que se obtengan en la definición
por el título, donde Estudiantes aún mantiene matemáticamente
las chances intactas.