Hijo de padres españoles, nació
un 20 de Mayo de 1780.
Fue un estadista seducido por las ideas liberales de la Revolución
Francesa (1789). Progresista y Unitario, Rivadavia dedicó su
labor política a transformar las Provincias Unidas del Río
de La Plata a imagen y semejanza de las grandes naciones europeas.
Durante 1811 y 1812 fue secretario del Primer Triunvirato. Terminado
su cargo, viajó como diplomático a Europa, donde se nutrió
de la doctrina liberal.
En 1820, Martín Rodríguez, gobernador de la provincia
de Buenos Aires, lo designó al frente del Ministerio de Gobierno.
Cumplió funciones hasta 1824.
En 1826, el Congreso Nacional Constituyente lo elige como primer Presidente
de la República Argentina.
Su ambición por convertir al país en un Estado Moderno
lo impulsó a tomar decisiones en favor de la ciudad de Buenos
Aires, subestimando a las provincias, que iniciaron una fuerte resistencia.
La decadencia de su participación en el escenario político
argentino tiene su origen en decisiones que afectaron la posible integración
nacional. La creación del Banco Nacional - el único que
podía acuñar moneda -, la nacionalización de las
aduanas y la sanción de una constitución con características
centralistas provocaron un fuerte rechazo de las provincias, que vieron
afectados sus ingresos e intereses. La nacionalización de la
Ciudad de Buenos Aires causó gran irritación en el resto
del territorio bonaerense que perdió su capital.
Entre las medidas menos criticadas por sus opositores, figuran la creación
de la Universidad de Buenos Aires, la fundación del Museo Nacional
de Historia, la organización administrativa del Estado, la abolición
de los fueros eclesiásticos y el establecimiento del sufragio
universal y directo a ciudadanos mayores de 20 años.
El escandoloso empréstito gestionado con la Baring Brothers de
Inglaterra por 1 (un) millón de libras esterlinas fue el primer
antecedente de la deuda externa. Se recibieron 560.000 libras esterlinas,
el monto que se pagó fue 12 veces mayor y la garantía
de este préstamo fueron todas las tierras públicas de
Buenos Aires.
Así, este partidario de la dominación porteña renunció
a su cargo como Presidente en 1827. Bernardino Rivadavia falleció
en Cádiz, España, el 2 de Septiembre de 1845.