| Obstétrica
El embarazo y el parto son acontecimientos vitales
que a través de los tiempos se han desarrollado siguiendo las mismas
pautas culturales, asegurando siempre la continuidad de nuestra especie
humana. En nuestros días hay un cambio importante en la manera
de vivirlos. Los avances tecnológicos han intentado desplazar el
protagonismo que tiene la pareja en el trascurso de la gestación
y mucho más en el parto mismo.
Nuestra intención es revalorizar este protagonismo, queremos intercambiar
ideas no imponerlas, queremos ayudarlos a sentir que esta experiencia
del nacimiento de un hijo vale la pena vivirla mas de una vez.
Nuestro objetivo es motivarlos a tomar parte activa en todo el proceso
viviendo todos los cambios que conlleva la llegada del bebé.
Al asistir al curso reforzarán las capacidades de la conciencia
despertando la confianza, seguridad etc. Aceptarán de mejor manera
los cambios corporales de la mamá; también adquirirán
conocimientos relativos a todo el proceso: gestación, parto, puerperio,
lactancia etc, y aprenderán habilidades para aplicar en el trabajo
de parto y relativas al cuidado del bebé.
El feto en los últimos meses de embarazo puede palpar, oír,
oler, gustar y ver y vive en un ambiente líquido muy confortable
y amortiguador de las presiones externas; ya empieza a chuparse el pulgar
dentro del útero y responde con movimientos y aceleraciones de
su corazón a diversos estímulos sensoriales, auditivos,
gustativos, luminosos ,etc.
Podemos evitar que la venida al mundo de ese ser signifique un traumatismo
emocional y sensorial importante? Sí, si siempre tenemos presente
que el recién nacido es una persona. Qué nos dicen los recién
nacidos con sus brazos, con sus piernas, con su cabeza, con su llanto,
con su espalda, con sus manitos? Dicen ¡TENGO MIEDO!
Preparándose para el momento el miedo es trabajado y así
se libera a la mujer del dolor del parto hasta el punto de que dar a luz
se convierte en una gozosa experiencia, evitemos ese mismo miedo al bebé
y así lograr hacer del nacimiento un acto maravilloso.
Sencillamente hay que hacer por el niño lo que se hace por la madre.
O intentarlo al menos.
REF:
* Nacimiento sin violencia, Dr Leboyer
* Hacia un parto humanizado, Dr Michael Odent |