Dr. en Ciencias Económicas - Licenciado en Economía -
Contador Público Nacional
Dr. René Favaloro (14-7-1923 /
30-7-2000). Notable médico argentino de trascendencia mundial,
y un humano excepcional en todos los órdenes, que en su paso
por la vida fue un gran estudioso y un trabajador incansable, siendo
ejemplo cabal para todos, ayudando sin tregua a mejorar la calidad de
vida de los que padecían enfermedades del corazón principalmente,
luchando tenaz y permanentemente contra la muerte; cuidando lo más
valioso de cada humano, que es la vida, y en este accionar desarrolló
ampliamente la técnica del bypass aortocoronario, de su creatividad,
que no patentó para que su costo resulte menor, que salvó
y salva miles de vidas, creando un Instituto para servir a toda la comunidad,
sin la más mínima discriminación entre ricos y
pobres, con la permanente postura de la equidad social.
Recibió innumerables distinciones internacionales entre las que
se destacan: Premio John Scott 1979, otorgado por la ciudad de Tel Aviv,
Israel, creó la Cátedra de Cirugía Cardiovascular
que lleva su nombre. Fue distinguido por la Fundación Conchira
Rábago de Jiménez Díaz, Madrid, 1982. Premio Maestro
de la Medicina Argentina, 1986; Premio de la Cleveland Clinic Fundation,
1987 (Toronto, Canadá); Premio René Leriche 1989, otorgado
por la Sociedad Internacional de Cirugía; Gifted Teacher Award,
otorgado por el Colegio Americano de Cardiología, 1992; Golden
Plate Award, otorgado por la American Academy of Achivement, 1993. Desde
siempre sostuvo que todo universitario debe estar comprometido con la
sociedad de su tiempo. De ahí su participación en programas
educativos para la población, entre los que se destacó
la serie televisiva “Los grandes temas médicos”.
Publicó Surgical Treatment on Coronary Arterioclerosis (1970);
Recuerdos de un médico rural (1980); ¿Conoce usted a San
Martín?; La memoria de Guayaquil (1991); De La Pampa a los Estados
Unidos (1993); Don Pedro y la Educación (1994) y además
trescientos cuarenta y ocho trabajos de su especialidad.
El Dr. René Favaloro fue un ejemplo cabal positivo en su paso
por la vida, por lo que debemos consustanciarnos con su pensamiento
que en esta Tercera Parte continúo desarrollando, porque nos
contribuye a ubicarnos mejor frente a la multiplicidad de aspectos que
en la vida debemos enfrentar permanentemente, contribuyéndose
de paso al mejor vivir comunitario:
“Siempre he sostenido que el haber alcanzado el nivel universitario
conlleva un deber ineludible: participar y comprometerse con la sociedad,
ensanchando el campo educativo”.
“Espero que esta monografía aporte ciertas ideas capitales
al creciente debate educativo. Espero que éste no sea algo del
momento y luego desaparezca prontamente del escenario. Espero también
que el tema trascendente de la educación sea analizado en profundidad
con la participación abierta y responsable de todos los sectores
involucrados. Aceptemos el desafío. No tengamos miedo a la confrontación
de ideas. Dejemos de lado los prejuicios. Solo así, con absoluto
respeto entre todos, encontraremos la ruta a transitar en busca de una
reforma educativa perdurable”.
”Sigo creyendo, estoy absolutamente convencido, de que el cambio
de rumbo sólo puede lograrse a través de la enseñanza.
Sus objetivos principales son:
* Consolidación de los principios éticos del hombre.
* Profundización de la democracia.
* Construcción de la identidad nacional y unidad latinoamericana.
* Generalización de la justicia social.
* Transformación económica con elevación de los
índices de productividad y mayor equidad distributiva.
Quizás el primero sea el más importante; a través
de la escuela y del colegio deben formarse ciudadanos que entiendan
de una vez y para siempre que los principios éticos condicionados
por la moral establecen que la verdad, y nada más que la verdad,
evitando conceptos dogmáticos, gozando del libre albedrío
con absoluta honestidad, sacrificando lo individual en beneficio de
lo colectivo, debe ser el único camino posible de justificar
su existencia. La defensa de la dignidad y los derechos del hombre deberán
estar presentes a diario en todos los niveles de la enseñanza.
La profundización de los ideales democráticos en países
como el nuestro, donde sistemas autoritarios civiles y militares durante
años han usurpado el gobierno y sus instituciones, y la consolidación
de la democracia participativa, en la que junto a la defensa de la libertad
se enfatice la necesidad de una mayor equidad distributiva y justicia
social, no son nada fáciles”.
“En Latinamérica, el 60 % de los chicos: ciento dieciocho
millones, vienen de familias pobres. Nacen más de doscientos
millones, pero ciento dieciocho vienen de familias pobres, y el 51 %
no terminan la escuela primaria
“Me pasó ayer y hoy con un periodista: “el médico
de los ricos”. Yo no soy el médico de los ricos, de gente
de ese grupo no atenderé más que el cinco al diez por
ciento y el resto, en nuestra fundación, atendemos a todos”.
“Si hablamos de los países en desarrollo, como el nuestro,
entonces nos vamos a encontrar que en todos los países en desarrollo
del mundo la mortalidad es del 97 por mil y un tercio de los chicos
vive desnutrido”.
“De las villas miseria que hay en la Capital Federal (porque en
esta capital hay 70.000 personas que viven en villas miseria) de las
cuales 16 están en el lado sur”.
“En Rosario, en la zona del Gran Rosario, hay más o menos
120 villas miseria habitadas por unas doscientas mil personas. En esas
villas miseria, los chicos de cinco a doce años, el 16 % trabajan;
en esas villas miseria el 22 % es analfabeto y tiene primaria completa
solamente el 33 %. Y hay un hecho más trascendente: el 82 % de
las madres de esas villas miseria son adolescentes. El primer hijo lo
tuvieron entre los 13 y los 17 años. Esto se puede extrapolar
a todas las villas miseria, incluyendo las de la Capital Federal. En
el mundo hay setenta y tres millones de chicos, entre 10 y 14 años,
que trabajan”.
“Esa alegría y esa maravilla del milagro de nacer, depende
de dónde el chico nazca, en qué lugar y en qué
mundo le toca vivir”.
“Si nosotros usamos lo que hablan las Naciones Unidas, el índice
de desarrollo infantil toma la mortalidad, la escolaridad (cuántos
van a la escuela) y cuántos son chicos de hogares pobres. La
Argentina ocupa el puesto sesenta. Está por debajo de países
como Letonia, Lituania, Trinidad Tobago, Sri Lanka (en el Asia) y Albania”.
“En el mundo hay mil trescientos millones de personas que viven
con menos de un dólar diario, apenas si les alcanza para comer,
porque con un dólar diario no alcanza para comer. De esos mil
trescientos millones, hay quinientos millones que viven desnutridos;
tienen desnutrición crónica. Y la indigencia aumenta en
veinticinco millones de personas por año”.
“En Latinoamérica ciento sesenta y cinco millones de habitantes
son pobres; eso es igual al 35 %, y ochenta y cinco millones son indigentes,
reciben menos de un dólar por día”.
“Lo que hace falta son médicos o gente, enfermeras, lo
que sea, que se metan en los ranchos, que vivan con los pobres, que
aprendan los problemas y le den solución allí donde está
la cosa”.
“Yo pediría que este aplauso sea el primero y el último.....,
creo que ninguno de nosotros venimos a buscar aplausos acá. Venimos
a que razonemos, pensemos y busquemos soluciones. Me sucede en las reuniones
médicas, siempre digo, el aplauso no es para mí, el aplauso
sería para mis padres, para mis maestros, para los que me educaron
y, además, para los que trabajan conmigo. Yo no creo en el individuo.
Creo en todos los que están, en el trabajo comunitario; es la
comunidad, la cosa conjunta la que va”.
“Lo que hace falta, es hacer lo que hace la Universidad de Tucumán;
ahí el título no se da, hasta que ese médico recién
recibido vaya un año a trabajar a las zonas rurales. Eso debería
ser obligatorio que antes de darle el título vaya allí.
Hay tantos lugares para ir...., se pone al lado de un médico
rural, se pasa un año y va viendo todos estos problemas”.
“Hay 358 billonarios en el mundo, cuyo capital es igual al 45
% de toda la población. En 1965, la diferencia entre el 20 %
más rico y el 20 % más pobre era de 30 a 1. Es decir que
el rico tenía 30 veces más que el pobre. En 1990 esto
se duplicó: el 20 % más rico tiene sesenta veces más
que el pobre”.
“En Europa, el 20 % más pobre se queda con el 8,8 % (un
9 %). El 20 % más rico con el 30 %. En Estados Unidos y Canadá,
los más pobres se quedan con el 5 % y los más ricos con
el 41 % “.
“En Estados Unidos, lógicamente el país más
rico, el 1 % más rico pose por lo menos dos billones de dólares
y es dueño del 40 % de la riqueza del país. En 1979, había
en este país trece mil millonarios. En 1993 hay sesenta y tres
mil. Y estos ricos han encontrado la manera de aislarse y de vivir en
lo que allá se llama las Gate Comunity, que acá serían
los countries. Ahí viven protegidos por una muralla y hacen todas
las cosas, desde las más simples hasta las grandes diversiones.
¿Saben cuántos countries había en Estados Unidos
en 1970?: Había cuatro mil. ¿Saben cuántos hay
ahora, en 1996?: más de cien mil. Ahí viven estos señores
dueños de la riqueza”.
“En América Latina la diferencia también es significativa.
El 20 % más pobre se queda con el 4,5 % y el 20 % más
rico con el 52,9 %. Hay países como Brasil donde la diferencia
es mucho más grande: 68 a 2. En chile el 20 % más rico
se queda con el 61 %, y el 20 % más pobre con el 3,5 %”.
“En la Argentina, en la década del 90, el único
que ha aumentado el porcentaje que le toca de la torta es el 10 % más
rico. Del 28 % subió al 36 %. Si hacemos la relación entre
el 10 % más rico y el 10 % más pobre, en 1991 el 10 %
más rico ganaba quince veces más que el 10 % más
pobre. En 1997 subió al 23,4 % quiere decir que aquí en
la Argentina también tenemos problemas”.
“En la Capital Federal (Argentina) el 20 % más rico se
queda con el 69 % de la torta y el 20 % más pobre con el 1,9
% “.
“Hay un trabajo de un Instituto Americano que dice que los doscientos
mayores grupos, controlan más de un cuarto de la actividad económica
mundial. Esos doscientos mayores grupos son las grandes corporaciones
internacionales. Benefician, a lo sumo, a un tercio de la población,
dos tercios son excluídos”.
“De las cien mayores economías del globo, es decir, las
cien mayores economías que hay en el mundo, cincuenta y uno (la
mitad) son de las corporaciones multinacionales: cuarenta y nueve son
de los países. Si se restan los nueve países más
ricos, es decir, si sacamos Estados Unidos, Japón, Alemania,
Francia, el Reino Unido, Brasil, Canadá y China, estas corporaciones
tienen mayor riqueza que el resto de los ciento ochenta y dos países”.
“El 85 % de la producción es controlado por el 5 % más
rico de la población del planeta. Entendemos, entonces, que vivimos
un momento muy especial, donde cada vez hay más ricos (poquitos,
ahí arriba) y cada vez más pobres”.
“Pensaba en los atardeceres, en las flores, en la belleza de la
naturaleza, en el canto de los pájaros. No pensaba en nada material,
porque creo que esas pequeñas cosas son las que valen. Hay un
viejo dicho que dice: “En el momento de partir es imposible poner
toda la riqueza adentro del cajón”. Nos vamos a llevar
nada más que estas pequeñas cosas”.
“Vengo de una familia humilde, que me crié en un barrio
pobrón, como ya le dije, y lo que más me enseñaron
era que sin esfuerzo no se conseguía nada”.
“El hombre tiene tres clases de responsabilidades: tiene la respnsabilidad
individual, consigo mismo (esto lo escribió muy bien: Luis Pasteur).
Este gran científico de Francia dijo: “Hay una responsabilidad
conmigo para ver hasta dónde quiero aprender y como quiero aprender.
Y como el aprender no termina nunca, y después está la
responsabilidad con la familia. Y ahí no termina la cosa: está
la responsabilidad con lo social”.
El siguiente decálogo, fue presentado por el Dr. René
G. Favaloro y aprobado por el Consejo de Gobiernos del ICVCC el 27 de
febrero de 1989, erigiéndose en el ideario sobre el cual la Fundación
desarrolla su actividad:
* Honestidad.
* Trabajar con pasión, esfuerzo y sacrificio sin límites.
* Evitar ser influídos por conceptos dogmáticos o prejuicios
propios o ajenos.
* Sus contribuciones tendrán valor si sólo son el producto
de su libre albedrío, ejercicio sin sometimiento ni límites.
* No apartarse nunca de la ética, al comprender que ella está
implícitamente condicionada por la moral y por el respeto a la
dignidad y a la condición humana del paciente y de sus familiares.
* Deberá comprender con humildad que es necesario trabajar en
equipo. Sacrificará lo individual en beneficio de lo colectivo.
La evolución científica así lo demuestra. el yo
ha sido reemplazado por el nosotros hace ya bastante tiempo.
* Hay que sacrificarlo todo en aras de la verdad y nada más que
la verdad. Decir siempre en voz alta lo que se piensa por dentro. Nada
puede sustentarse sobre la mentira.
* Si además del alivio del sufrimiento de nuestros semejantes
enriquecemos nuestros conocimientos, la satisfacción es doble.
* El sujeto básico de nuestra tarea, y por ende el único
que gozará de privilegio, será el paciente.
* Solamente llegará a gozar de lo realizado cuando su alma sienta,
preferentemente en los silencios necesarios para la reflexión,
que el único premio verdadero es el que proviene del placer espiritual,
limpio y sereno del deber cumplido”. Tremendamente lamentable
e intolerable fue el suicidio del Dr. René G. Favaloro producido
el 29 de julio de 2000, a consecuencia de los problemas financieros
por el accionar gigantesco y humanitario que cumplía y cumple
la Fundación, al servicio de la humanidad toda, no sólo
de los ricos.
En las 2 cartas que dejó escrita a mano, antes de pegarse un
balazo en el pecho, dirigida a sus sobrinos, donde en una de las mismas,
textualmente expresa: “Estoy cansado de luchar y luchar, galopando
contra el viento como decía Don Ata (por Atahualpa Yupanqui).
No ha sido una decisión fácil pero sí meditada”,
manifestando “estoy tranquilo”. “El cirujano vive
con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de
la mano”. Solicitó en las mismas, que no se interprete
su muerte como “debilidad ni valentía”. “Sólo
espero que no se haga de este acto una comedia”. “Al periodismo
le pido que tenga un poco de piedad”. “Un abrazo a todos”.
“Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas
o civiles” expresando como último deseo: “Una vez
más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin
perder tiempo”.
En virtud del titánico trabajo como médico rural y humano
que realizó el Dr. René G. Favaloro en el pueblo de Jacinto
Aráoz (La Pampa), sus sobrinos alquilaron un avión y las
cenizas del mismo fueron arrojadas desde el aire sobre el pueblo precitado.
En el comunicado de sus sobrinos, se incluye una frase del pensamiento
del Dr. René G. Favaloro donde deja expresado su preocupación
“por una sociedad cada vez más injusta, donde unos pocos
gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria
y la desocupación”.