PESE A TODO, EL ALMA FUERTE
Tienen la particularidad de no pertenecer
a ningún lugar específico; según las necesidades
y la demanda, se trasladan de un sitio a otro. El SEIMM N° 408,
que funciona en las Piedritas desde junio de 2002, antes formaba parte
de una escuela de Pourtalé. Debido a este itinerario, la maestra
Graciela Ducca, ha tenido que recolectar material didáctico,
juguetes y muebles para reconstruir el jardín, que no recibe
ningún tipo de subsidio.
La directora y maestra de Educación General Básica, Claudia
Ruppel, despide a sus alumnos en el séptimo año. Las Escuela
N° 1 es el lugar donde los chicos finalizan el tercer ciclo. Este
cambio, en ocasiones produce un éxodo de la población
rural. Si bien los chicos se trasladan en remís, el tiempo que
están fuera de su casa muchas veces se extiende a más
de diez horas, sumando el viaje, las horas en el aula y las clases de
educación física. Es por este motivo que las madres deciden
trasladarse a la ciudad junto a todos su hijos, produciendo por un lado
la reducción de la matrícula de la Escuela 34, y por otro
la ruptura del núcleo familiar, ya que el padre debe continuar
con su trabajo en el campo. “En octavo año hay un transplante”,
manifestó Claudia Ruppel y aclaró que este problema es
recurrente en todas las escuelas vecinas a “Almafuerte”.
Como solución, las docentes plantean la necesidad de nuclear
en un establecimiento rural, el tercer ciclo completo de EGB.
En referencia a lo educativo, Graciela Ducca explicó que “el
recorte de la realidad que tenemos que hacer es complicado”, muchos
de los alumnos no conocen el circuito serrano, las canteras o los pueblos
del partido de Olavarría. Sólo una de las familias de
la comunidad visitó el cine. Estas son algunas de las limitaciones
que influyen directamente en los contenidos, ya que es muy complicado
enseñar cuando los chicos desconocen la realidad.
La Escuela 34, junto a la Nº 67 del paraje “San Fermín”,
comparten los actos, fiestas patrias y proyectos institucionales relacionados
con la comprensión lectora. Los padres que conforman ambas comunidades
pagan el sueldo de una profesora de inglés para sus hijos.
Educar en el campo es difícil, la distancia se siente, “los
chicos no tienen igualdad de posibilidades”, así definió
la situación Claudia Ruppel . Pese a todo, ella y Graciela Ducca
intentan que sus alumnos reciban la educación que se merecen.
Las maestras tienen vocación, disfrutan de su trabajo y enfrentan
el desafío que les plantea la lejanía. “Nosotras
somos porteras, nos encargamos de las compras, buscamos donaciones,
hacemos de todo”, tal fue la frase que mejor define su labor.
¿CÓMO AYUDAR?
La Escuela 34 necesita de la colaboración de todos.
Quienes deseen ayudar a los chicos de “Las Piedritas”, pueden
comunicarse a los teléfonos 424776 y 423833
¿Qué Necesitan?
Juegos para el patio
Guardapolvos
Material didáctico para el jardín de infantes
Pizarrones
Pintura para el edificio
Mercadería para realizar una cena