Un horizonte cercano
“Una luz fresca chorreaba de oro
el campo” (“Don Segundo Sombra”. Ricardo Gúiraldes)
Aquí hay “campo y cielo, cielo y campo”
solían decir los primeros adelantados que pisaban la campaña
bonaerense. Eso es la pampa, y ese es el paisaje que caracteriza a “Sumain”.
La estancia nace en los confines del Partido de Olavarría, hacia
donde la zona se vuelve pura pampa y las sierras desaparecen del horizonte.
Desde que “Sumain” se inició en el turismo rural
llegaron muchos visitantes, extranjeros en buen número, gracias
a la generosa infraestructura del lugar. Suele haber un común
denominador entre los huéspedes y es la intriga que suscita la
etimología del nombre: “Sumain”, la incógnita
tiene una respuesta sencilla y original como la tierra, “Sumain”
quiere decir Susana María Inçaurgarat, su propietaria.
Susana señala que “la persona que llega al turismo rural
se está iniciando en algo nuevo. La gente aprende de la naturaleza,
aprecia el fantástico cielo de nuestra zona, y se sensibiliza”.
Tal vez esta búsqueda de “campo y cielo” por parte
de gente proveniente de grandes ciudades, responda a la necesidad de
volver a sensibilizarse con lo más simple en un mundo de puros
efectos y de sobreoferta de excitación. “Al turismo rural
se van a buscar sensaciones propias”.
En “Sumain” la naturaleza se expresa de manera armónica
y en todas sus expresiones. Ni siquiera la casa intenta alterar el espíritu
del paisaje. Susana buscó que las formas arquitectónicas
fueran puras, austeras, simples como la pampa, y que un hermoso parque
y sus árboles sean los dueños de la visión.
Olmos, Ceibos (que costó adaptar a la zona), cipreses, pinos,
almendros, nogales y castaños, entre otras especies, merecen
un párrafo aparte. Con el paso del tiempo, compondrán
un pequeño bosque. Buscan expresar el espíritu de las
estaciones, alternando colores para ofrecer otoños de rojos,
ocres y dorados, y primaveras verdes y floridas. De tanto en tanto,
hay un amplio pasillo que permite, desde la casa, la visión de
la pampa hasta el fin.
El respeto a la naturaleza paga con creces, al punto de poder ver, cada
tanto, alguna liebre o un zorro cerca de la casa.
Susana analiza que para realizar turismo y mostrar la zona, es muy importante
“entender el lugar, saber sentirlo, comprender lo que lo diferencia
de otros paisajes”. “Los ingleses me felicitaron por el
sol, por el horizonte, cosas que no son mías, que son maravillas
de nuestro país”. La magnitud del espacio y la inmensidad
son características que no se encuentran en otros paisajes.
Las salidas al campo suelen tener un gran contenido emotivo para los
turistas. En “Sumain” se puede cabalgar a campo abierto.
También hay un paseo en carro a una pequeña laguna, allí
se preserva un habitat en donde todo es serenidad, y donde sólo
se oye la brisa permanente de la pampa y el ir y venir de las nutrias.
En otro sector, las familias pueden iniciar a sus hijos en la pesca.
También existe la posibilidad de participar de tareas campestres,
de yerras, o de presenciar el milagro de la vida en las “pariciones”.
"Sumain” es la expresión viva de una gran unidad productora
de carne y granos en nuestro Partido. Y todo su esplendor, su horizonte,
sus árboles, su parque y su belleza, hacen que sea una maravillosa
opción turística con futuro y grandes potencialidades.
(*) Sociólogo. Graduado en la Universidad
de Buenos Aires