Rodeada de un paisaje
de cascadas, en el corazón de las Sierras Chicas, se encuentra
Capilla del Monte, distante 96 kilómetros al norte de Córdoba.
Fue erigida al pie del Cerro Uritorco (1979 m), que junto con Los Terrones,
Las Gemelas y el Pajarillo, fueron las montañas sagradas de sus
primeros moradores, los Comechingones, que ocuparon todo el oeste cordobés.
Según la versión más generalizada, ese nombre no
era el que se daban a sí mismo, sino un apodo que les era aplicado
por los Sanavirones (sus vecinos de más al norte), y que significaría
“habitantes de cuevas”.
De esa presencia indígena perdura
la leyenda de un joven enamorado de Calabalumba, la hija del hechicero
que desautorizó la boda. Ante la inesperada situación,
la pareja decidió huir, pero fue alcanzada por la maldición
de Uturunco. El se trasformó en cerro, el Uritorco; y ella, en
ese río de lágrimas que brota de su pecho de piedra.
Esta villa serrana tiene numerosas casonas
edificadas en el siglo XIX. Fue pionera en el valle de Punilla en cuanto
a la planificación de sus servicios públicos, como el
agua corriente y los desagües. El Dr. Adolfo Doening, un sabio
alemán llegado al país por invitación del presidente
Sarmiento, fue quien hizo trazar la planta urbana de la localidad, prolongando
el centro hasta la actual diagonal Buenos Aires, para hacerlo coincidir
con la estación de ferrocarril. La capilla que dio nombre a la
localidad, fue construida a mediados del siglo XVII, demolida y reconstruida
en el mismo lugar a comienzos del siglo XX.
La principal atracción es el imponente cerro Uritorco, un lugar
sumamente interesante para los que se animan a caminar en las sierras.
Se asciende por un sendero señalizado y para llegar a la cumbre,
a paso normal, se necesitan cuatro horas. Desde su cima, que en algunos
inviernos aparece nevada, se obtiene una hermosa vista panorámica.
Las leyendas sobre fenómenos paranormales y aterrizajes de naves
extraterrestres, que se ofrecen como gancho turístico, aseguran
una nutrida concurrencia durante todo el verano.
Por los alrededores de la ciudad se pueden realizar múltiples
paseos. El Parque Municipal El Zapato, llamado así por una formación
rocosa semejante con un calzado, incluye instalaciones de entretenimientos,
parrillas, restaurantes y lugares donde comprar productos regionales.
El Pueblo Encantado es una mansión con historias de amor y destierros
monárquicos. Al parque recreativo y cultural Los Terrones, con
grandes moles de tierra y piedra roja erosionada, se arriba por un camino
de pronunciada pendiente, desde donde se pueden observar curiosas formas
rocosas.
Frente a un mundo amenazado por la contaminación, la región
continua siendo una “isla de temperamento saludable”. La
condensación del vapor de agua, que provoca un verdadero lavado
del aire cargado de impurezas provenientes de la llanura; la naturaleza
rocosa del suelo, que brinda pocas posibilidades para la formación
de polvillos; y la abigarrada vegetación que actúa como
pulmón oxigenante del aire serrano, son los tres factores que
hacen del clima un recurso natural muy apreciado por aquellas personas
con enfermedades en las vías respiratorias.
A las naturales bondades del clima serrano se agrega el atractivo de
los embalses, que actúan también como reguladores de la
temperatura. Si bien es cierto que su capacidad de evaporación
es inferior a la de un bosque de igual extensión, ella es suficiente
como para generar una masa de vapor de agua que atenúa las amplitudes
térmicas. Por ello, se repiten en esta zona colonias de vacaciones
ubicadas en proximidad de los arroyos, hoteles de turismo de asociaciones
gremiales y residencias veraniegas con una población que se moviliza
desde distintas regiones de nuestro país.
DATOS ÚTILES
Para conocer:
Capilla tiene la única calle techada de Sudamérica, la
Diagonal Buenos Aires, su principal arteria comercial. La estructura
metálica, de 100 metros de largo por 12 de ancho, fue colocada
en el año 1964, para la celebración de un festival de
cine y fotografía.
El detalle:
Cerca de la ciudad se encuentra el legendario Valle de Ongamira, un
extraño paisaje de cuevas con innumerables vestigios que indican
fueron habitadas por hombres primitivos, muy diferentes a los indígenas
que encontraron los españoles al llegar. Es uno de los sitios
de mayor riqueza arqueológica. Se estima que las piezas allí
encontradas tienen una antigüedad de 5000 años.
Informes:
Dirección Municipal de Turismo: Av. Pueyrredón 355 (5184)
Capilla del Monte -Teléfono: (03548) 48-1903