Deportes… Golf
A veces pasa toda una
vida y la oportunidad no se presenta. En otros casos, como el que nos
ocupa, la fuerza de voluntad, la dedicación, el amor propio,
la responsabilidad no exenta de una innegable capacidad, y esa varita
mágica que sólo Dios sabe a quién toca , le dieron
a este joven olavarriense la gran chance de viajar al otro lado del
Mundo para demostrar lo que sabe, a vivir lo que más le gusta:
jugar al golf.
Con apenas 14 años Alan Wagner integró el selecto grupo
de golfistas que representó a nuestro país en el Mundial
Juvenil de Japón, donde Argentina finalizó entre los primeros
seis equipos, y él personalmente concluyó en el puesto
29 entre 48 que estuvieron en la contienda.
El equipo nacional completó su participación con una notable
ronda de 212 golpes (857 total, 7 bajo par) y culminó en el sexto
lugar en la 14º edición del Campeonato Mundial Juvenil que
se disputó en el Bears Paw Country Club en Shiga, Japón,
donde compitieron 12 países y triunfó Estados Unidos,
ocasión en que Estanislao Goya, compañero de Alan, tuvo
una extraordinaria actuación y con un score total de 277 golpes
(72, 70, 67 y 68) compartió el segundo lugar en la clasificación
individual.
Argentina alistó a Luciano Giometti, 17 años, del Club
Sierras de los Padres Golf, Sebastián Saavedra, 18 años,
del Club Social y de Pelota de Coronel Pringles, el mencionado Estanislao
Goya, 16 años, del Alta Gracia Golf Club, y por supuesto Alan
Wagner, 14 años, del Club Atlético Estudiantes de la capital
del cemento. Capitán: Ernesto Gerber y Coach Rubén Llanes.
El conjunto estadounidense fue el ganador de punta a punta y alcanzó
su sexta conquista en este certamen (su última había sido
en el 2000) luego de la ronda final de 216 golpes (839 en el acumulado,
25 bajo par), que le permitió imponerse finalmente por tres impactos
sobre Sudáfrica que contó con el aporte de Ronald Kent
quien ganó la Copa Maruyama al mejor individual con un score
record de 270 golpes (-18).
Tras el argentino Goya se ubicaron el español Pablo Martín
Benavides, el estadounidense Garrett Sapp, mientras que el surcoreano
Won-Kyung HEO terminó quinto.
Nuestro Alan concluyó con un score total de 294 golpes( 74, 76,
71 y 73). En la jornada final, Alan Wagner y Luciano Giometti aportaron
lo suyo y presentaron tarjetas de 73 y 71 para completar los 212, la
segunda mejor cifra del equipo capitaneado por Ernesto Gerber en el
torneo. El último descarte fueron los 76 impactos de Sebastián
Saavedra, quien terminó 21º en la individual. En tercer
lugar finalizó España con 845 golpes en tanto que Corea
del Sur y Canadá culminaron cuarta y quinta respectivamente.
Ya retornado a nuestro país, no pudimos escapar a la tentación
de conversar con Alan, quién con la inocencia de un niño,
porque eso es lo que es, más allá de sus condiciones innatas
para jugar golf, con gran sencillez se prestó a nuestro cuestionario.
“La verdad que fue una experiencia espectacular. El campeonato
estuvo muy bueno. Finalizamos bien posicionados a pesar de que en los
dos primeros días no jugamos bien. Comenzamos novenos y pudimos
repuntar, finalizando muy conformes.
En lo que hace a mi actuación individual estoy satisfecho. Todo
fue muy lindo.
Estuve entre los jugadores más jóvenes del torneo, lo
que es todo un premio para mí.
En el primer día hicimos uno más. Lo que nos sorprendió
fue el segundo que no pudimos jugar bien. Felizmente después
levantamos. Nos complicaron los 33º grados de temperatura y la
alta humedad, que obligaba a tomar mucho líquido.”
Si bien las jornadas fueron agotadoras, Alan tuvo tiempo además
de jugar golf, de conocer otra cultura, otra forma de vida, experimentar
lo que es estar tan lejos de su tierra.
“Es un gran país. El tema de la comida es algo complicado.
No hay casi carne, las pastas no aparecieron, y la falta de una buena
mesa, la suplimos con complejos vitamínicos que nos vino muy
bien. Nos levantábamos a las seis de la mañana y nos íbamos
al Club, donde desayunábamos y comenzaban las prácticas
hasta las diez en que se iniciaba el torneo. La jornada concluía
a las dos de la tarde, hora del almuerzo, (lo poco que se podía
comer) y tras un descanso otra vez en los links para mejorar lo que
no había salido bien ese día.
Por la noche al hotel, cenar y dormir temprano para estar convenientemente
despierto al otro día.
Estábamos a quince minutos de la cancha y varios micros se encargaban
del transporte.
La verdad que el viaje fue demasiado largo. Fueron 26 horas de ida y
otras tantas de vuelta en el aire, pero en realidad resultó muy
divertido, una experiencia inolvidable.
Desde el aeropuerto hasta el hotel en Shiga, fueron dos horas de micro.
La gran diferencia es la cancha. La verdad que la presentaron muy bien,
el sembrado fantástico, bien cuidado, no se podía decir
nada.
Conocimos Kioto y otras bellezas de Japón. Fueron ocho días
inigualables.
Estoy muy contento por lo que me tocó vivir.”
Alan ya está otra vez en Olavarría, junto al orgullo de
sus padres, y el beneplácito de todos quiénes lo quieren.
Volvió a la escuela donde concurre y tiene muy buenas notas.
No se distingue de sus compañeros. Es uno más. Salvo,
claro está, en una cancha, cuando la creatividad, la magia, la
belleza estética, toman forma de palo y pelotita de golf.
LAS DAMAS HACEN HISTORIA EN BOCHAS
Junio del 2004 será histórico para las bochas de nuestra
ciudad. Olavarría fué el equipo campeón del 34
º Torneo Argentino de tercetos femeninos jugado en Tres Arroyos.
El representativo olavarriense coronó una notable campaña
venciendo en el match decisivo a Concepción del Uruguay por 15
a 14 en ajustado resultado.
Conducido técnicamente por Raúl Esnal, y la preparación
física del Profesor Rubén Vila, el elenco ganador se conformó
con Agustina Aranzazu, María Victoria Maíz, Beatriz Maceo
de Notararigo y Vanesa Bouvet.