Mailing Olavarriense dialogó con
Norma Martín, docente y escritora local. Ha publicado Querida
Familia (1999) y el Hombre del Puente (2002).
Su particularidad reside en que ella misma recicla el papel y las tapas
con los cuales construye sus libros y en que éstos enfocan diversas
problemáticas sociales.
Como ciudadana comprometida con nuestra sociedad, integra el grupo DAR,
de ayuda a familias en crisis.
En esta nota, Norma nos habla del grupo, su historia, sus logros y sus
expectativas y nos muestra cómo, a pesar de la crisis se pueden
hacer cosas, individual y colectivamente.
Pregunta: ¿ Cómo surge el grupo DAR? ¿ En qué
año?
Respuesta: El grupo DAR surge hace doce años; aunque hace diez
años que lo tomamos como fecha oficial de inicio de actividades,
pues entonces comenzamos a dejar constancia de todo lo que hacemos.
Surge a partir de la ayuda a una familia que estaba en crisis.
Años atrás, nosotros habíamos pasado por una crisis
económica y familiar.
Fue como descubrir que por más que uno no quiere, las crisis
llegan; nos dimos cuenta que detrás de la crisis en sí,
había otras problemáticas, como violencia, falta de apoyo
en la familia, falta de contención. Entonces, sin querer, comenzamos
a trabajar de esa manera.
P. ¿ Y cómo sigue la historia del grupo?
R. Eso fue en un comienzo. Ha cambiado mucho la sociedad en todos estos
años. Las problemáticas son grandes y graves. Nosotros
creemos que no necesariamente una familia tiene que estar en crisis
durante toda la vida, sino que la idea del grupo es que la familia salga
de la crisis; entonces; ¿Qué se puede hacer?, primero
se hace un diagnóstico, después un acompañamiento
y luego se trata de que sus integrantes se inserten nuevamente en la
sociedad. Para eso hay que levantar mucho la autoestima de las personas.
Cuando uno está en crisis piensa: ... Dios me dejó”,
“...Dios me está castigando”, “...esto me pasa
porque yo me equivoqué”; y automáticamente el individuo
comienza a echarse las culpas y entra en un pozo depresivo, donde no
ve expectativas. Nosotros creemos exactamente lo contrario... yo escribo
un libro. “El umbral de la Alegría”, que muestra
a la crisis como una puerta abierta. Hay que saber interpretar las señales
de la vida, interpretarlas como nuevas señales para reinsertarse,
para restaurar la familia, ése es nuestro principal objetivo.
Cómo método, se utilizan talleres de reflexión,
específicamente para mujeres y adolescentes.
P.- ¿ Hay talleres dedicados a las artesanías?
R. - En algunos momentos lo hemos hecho, porque todo lo manual y lo
artístico te conecta con un mundo no-violento.
Se pueden decir cosas que no se dicen verbalmente; por ahí, uno
está muy bloqueado y puede pintar, puede tejer, confeccionar
mantas sentirse útil: mucha gente ha perdido ese sentido que
tiene el trabajo.
Hablamos siempre de familias con muy pocas letras, con muy bajos recursos
para salir de la crisis; una persona que no tiene completa la escuela
primaria tiene más dificultades para volver a encontrar trabajo.
P. - ¿ A qué cantidad de familias se asiste actualmente?
R. Nunca excedemos un total de sesenta familias. Nosotros trabajamos
con sesenta familias hasta que comienzan a salir de la crisis. Vemos
cuál es la problemática de la familia, si ellos se adaptan
a nuestro sistema. Buscamos que toda la familia esté dentro del
grupo DAR. La familia tiene que cumplir ciertos requisitos para mantenerse
en este grupo de ayuda. Hay un compromiso mútuo: nosotros te
ayudamos, pero tenes que venir a los talleres de los días Miércoles.
Hay una reglamentación escrita y no escrita.
P. ¿ Se puede hablar de una salida efectiva de la crisis?
R. Creo que han habido familias que han salido de la crisis, si nosotros
diagnosticamos que una familia está en un estado grave cuando
acude al grupo DAR: sin las necesidades básicas, con falta de
abrigo, sus chicos con problemáticas escolares graves... Bueno,
algo de eso se resuelve.
Por ejemplo: una familia que viene una vez por semana al grupo, cuando
se siente acompañada, a esa familia le empieza a cambiar la cara
semana a semana, eso lo notamos. Una familia que come y está
abrigada en invierno, es una familia que ha cambiado.
P._ ¿Quiénes integran el grupo DAR?
Nosotros funcionamos como entidad de bien público, su fundador
es Juan Carlos Fiungo; colaboran directamente con nosotros Alejandra
Martín, que es coordinadora de talleres; Gloria Touceda, Cristina
Aguirre y podría mencionar a muchísima gente que colabora
en función de sus posibilidades. Acá es todo ad honorem.
P. - ¿ Cuáles son las razones profundas de la crisis?
R. - Hay una pérdida de espiritualidad en la sociedad y al perder
lo espiritual se pierden los valores: honestidad, bondad, decencia.
Sembrar de nuevo esos valores no es un utopía y creer en el individuo,
no es un sentido egoísta sino en el individuo para afuera: es
el granito de arena que forma la playa. Yo hago los libros uno por uno:
el uno es importante, como una familia.
Hasta aquí la nota. El grupo D.A.R (Dios, Amor, Restauración),
se encuentra ubicado en la calle Alvaro Barros 2121 de Olavarría.
Puedo corroborar que se trata de un grupo de personas que trabajan desinteresadamente
para los sectores más castigados de nuestra sociedad y por lo
tanto, toda ayuda por parte de la comunidad será de indudable
importancia.
Por que dar y recibir son dos polos opuestos, unidos por los invisibles
lazos de Dios, y el Amor.