Nunca en su rica historia
liguera, Estudiantes estuvo tan incomodo en un arranque de competencia.
Las cinco derrotas en otras tantas presentaciones lo han marginado al
último puesto de la Zona Sur, agrupamiento en el que Peñarol
marcha al frente con cuatro victorias, Conapersa, Boca, River y Gimnasia
de La Plata ganaron tres veces, y Quilmes y Gimnasia de Comodoro han
terminando al frente en dos partidos, inclusive comparando los guarismos
con la Zona Norte, Belgrano de San Nicolás y Argentino de Junín
que cierran la tabla, ostentan al menos un triunfo cada uno.
Es prematuro abrir un juicio definitivo sobre el futuro de este equipo.
El campeonato es largo y la hora de la verdad son los “Play-off”.
Como se sabe la primera fase consiste en dos zonas de ocho equipos,
donde al cabo de 14 jornadas los dos primeros de cada grupo directamente
jugarán el Top Cuatro, sin play off mediante. Los clubes acumularán
el 50% de los puntos para la segundo fase y al cabo de 30 fechas comenzarán
los playoffs de octavos y cuartos de final, para llegar más tarde
a las instancias decisivas.
Lo que realmente preocupa a la afición deportiva olavarriense
es la conformación del actual plantel “bataraz”.
Es cierto que se presumía de antemano que sin la presencia de
dos extranjeros determinantes sería muy difícil medirse
de igual a igual con clubes que ostentan presupuestos mucho más
suculentos a los que manejan los dirigentes locales.
Los resultados han hecho realidad lamentablemente lo que se presagiaba.
Ronald Blackshear no es el mismo de los amistosos. Mike Hart no alcanzó
a debutar, y Chad Allen ha aportado muy poco en su corta estancia como
jugador albinegro.
Si a esto le sumamos que aún Carlos Eduardo Romano no le ha encontrado
la vuelta, y ha arriesgado demasiado con la membresía juvenil,
no extrañará las consecutivas derrotas.
Cuando los rivales ponen en cancha el oficio y la experiencia a la hora
de definir los pleitos, Estudiantes desnuda las limitaciones de un grupo
humano que hace lo que puede, pero que ve como invariablemente se dilapida
el esfuerzo y se pierde el rumbo. Así pasó ante Peñarol,
Quilmes, Gimnasia de La Plata, Boca y River.
Con todo el actual representativo olavarriense ha recibido elogios por
la dignidad con que ha encarado cada compromiso, con la hombría
que ha planteado en cada caso, aunque finalmente no haya servido a la
hora de los números finales. En este deporte los fusibles son
los extranjeros. Cabe preguntarse si las finanzas permitirán
nuevas modificaciones. Si la tan mentada química se logrará
con el correr del tiempo. Si realmente se estaba en condiciones económicas
de emprender la disputa en la élite, o lo más saludable
hubiera sido dar un paso al costado ó intentar una renovación
al menos parcial en lo dirigencial para dar lugar a proyectos nuevos.
A veces, aunque parezca mentira, ganar tanto en tan poco tiempo no es
bueno.
La esperanza de que el presente cambie es lo último que debe
perderse. Los pergaminos precedentes obligan a creer.
OJALA SEA ASI.
EL FÚTBOL SE RECUPERÓ A
TIEMPO
En el Nuevo Argentino B Racing dejó atrás la derrota sufrida
ante Santamarina, y le ganó merecidamente a Alvarado de Mar del
Plata por uno a cero, en el partido que completó la segunda fecha
de la zona B.
Más de tres mil personas acompañaron al “chaira”
que terminó con diez hombres por expulsión de Hernán
Pedraza, una de las figuras junto a Roberto Tucker autor del único
gol
Racing ahora deberá volver a Tandil, pero para medirse con Grupo
Universitario, equipo que ocupa la segunda colocación con cuatro
puntos y marcha invicto.
RACING EN BÁSQUETBOL Y EL FORTÍN
EN FÚTBOL CAMPEONES LIGUISTAS
Después de 14 años Racing de nuestra ciudad, dirigido
técnicamente por Marcos Beltramella se consagró campeón
del Torneo de Primera división que organiza la Asociación
de Básquetbol de Olavarría, eliminando a Independiente
de Tandil,(dueño de las dos últimas ediciones)
El Fortín por su parte, de la mano de Dardo Seibel, se quedó
con el Torneo Clausura de 1ra. Impulsado por la Liga de Fútbol
de Olavarría y ahora discutirá con San Martín de
Sierras Bayas, ganador del Apertura, en dos finales, quién es
el dueño del año 2004.